Vivir en pareja: Consejos y problemas más frecuentes

Vivir en pareja es un gran paso, pero es también todo un desafío. Si bien puede haber parejas que se lleven de mil maravillas, la convivencia también puede presentar nuevos problemas y desgastar un poco. Veamos algunos consejos y cuáles son los problemas más frecuentes que surgen cuando nos vamos vivir en pareja.

Cómo resolver los problemas que surgen

Cuando surja un problema será necesario enfrentarlo y ver la forma de solucionarlo los dos. No sirve irse a dormir a otro lado, hacerse el ofendido ni nada por el estilo, ya que solo agravará el conflicto y podría perjudicar seriamente la relación.

Vivir en pareja implica una mayor responsabilidad y compromiso, además de la voluntad y buena predisposición para encontrar un camino de solución a los problemas. Ante el conflicto, no os enfadéis, solo hablad, expresad vuestro punto de vista, sed flexibles y buscad la forma de hacerle frente y solucionarlo.

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El compartir decisiones

Este es otro punto que suele ser motivo de fricción: las decisiones. Ahora se trata de dos en el hogar, y dos con derecho a tomar decisiones. Como en todo, lo mejor será hablarlo y consensuar llegado el momento. Hay que aceptar las diferencias y, en muchas ocasiones, ceder. Encontrar el punto medio para tomar las decisiones es lo más constructivo para el vínculo.

No esperar y actuar

Otro problema frecuente a la hora de convivir es el dejarse estar o esperar que algo se arregle por sí solo. Por ejemplo, si algo se rompe, no se arregla o se espera que el otro lo haga. Lo mejor siempre será tomar responsabilidad y parte, y actuar. Lo mismo para las cuestiones diarias y para la relación en sí. Cuando hay un problema, deberíais trabajar ambos para solucionarlo y así poder seguir avanzando.

Tema espacio

No siempre la convivencia se da en las condiciones adecuadas y muchas veces el espacio puede ser reducido. Pero esta falta de espacio físico también se expande muchas veces a nivel emocional, y es frecuente que las partes sientan cierta «asfixia» por vivir con el otro.

Lo mejor es buscar y respetar el propio espacio y tiempo: nada más tóxico que estar todo el día juntos. Lo más sano es mantener otras actividades fuera de casa, salir con amigos, ir al gimnasio o solo ir de vez en cuando por un paseo en soledad.

Miedo al próximo paso

Pensar en el futuro y en cómo sigue suele ser motivo de preocupación y miedo en las parejas que se han ido a vivir juntas. Si bien está bueno tener proyectos en común, lo mejor será vivir el momento presente y dejar que el camino se vaya delineando con el mismo paso del tiempo. No es constructivo meterse presión.

Imágenes: salud180.com

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