¿Tienes celos enfermizos?

Si hacemos un estudio sobre el motivo por el que rompen las parejas su relación, seguro que nos daremos cuenta de que un alto porcentaje de parejas ha acabado con su relación por un motivo en concreto, los celos enfermizos por parte de uno de los miembros de la pareja, o incluso por parte de ambos.

Y es que los celos enfermizos pueden resultar fatales a la hora de mantener una relación de pareja. Muchas personas confiesan que no pueden controlar estos celos hacia la otra persona. Sin embargo, existen algunas tácticas para disminuir esos celos. Unos celos que vienen determinados en gran medida por el miedo que nos da perder a otra persona, pero también por la inseguridad que tenemos en nosotros mismos, lo que nos produce un dolor intenso y una desconfianza extrema hacia nuestra pareja. Y es que aunque es normal sentir ciertos celos en algunas ocasiones, nunca debemos dejar que los celos no invadan y acaben controlando nuestra vida y nuestra relación.

Para calmar un poco estos celos, hay que empezar a aceptar que los tenemos y para ello, podemos probar por analizar de manera objetiva qué es lo que los provoca. Repasa mentalmente la situación en la que te has sentido celosa para determinar si se trata de una interpretación ‘racional’ o si de lo contrario, se trata de una situación ‘irracional’ en la que el dramatismo se ha apoderado de ti. Mientras haces ese repaso mental de los momentos en los que has sentido celos para analizarlos de manera objetiva, puedes probar también a ponerte en la piel de tu pareja, pensar en cómo se puede sentir y en cómo los hacemos sentir por nuestros celos enfermizos.

Una vez que hayas analizado todo, el siguiente paso es hablar con tu pareja, compartir tus sentimientos con esa persona con el objetivo de que uno se pueda poner en el lugar del otro para entender la postura del otro y lograr así entenderos mejor. Recuerda que la comunicación es la base de una buena relación. Y por supuesto, trabaja en tu autoestima ya que la falta de confianza en nosotros mismos es lo que a veces provoca nuestros celos enfermizos.

Imágenes: gq/clanacion

Autor: Mary Esther Campusano

Redactora de contenidos, amantes de los viajes y los felinos.

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