Sufrir en el Amor ¿Es posible evitarlo?

Te ha llegado la hora de tener pareja. Y todo parece que vaya rodado. Has encontrado en tu hombre a un buen chico, que te cuida, te protege y que, de momento, daría todo por ti. Hasta ahora pensabas que el amor no existía debido a una serie de mala suerte y casualidades. Pero todo cambia. Llega alguien importante a tu vida y tus cimientos se transforman para convertirse en otros.

Esto es lo que te ha ocurrido. Te has enamorado hasta las trancas de una persona a quien conoces poco sí, pero vaya personalidad, vaya carisma y vaya sentimientos te dedica en su día a día. Podemos decir que ha sido un flechazo, que ha sido muy rápido todo y que te encantaría conservar esta fase de enamoramiento durante mucho más tiempo.

Hasta el momento habías sufrido mucho con tus relaciones pasadas. De hecho, últimamente ni las considerabas como tal. Salías con un chico una noche y con otro la siguiente. Llegaste a perder la fe en que encontrarías a alguien. Y mira, cuando menos te lo esperas ese alguien aparece.

Puede que esta persona no te haga sufrir de la manera más obvia. Puede que no te siembre dudas de su fidelidad, puede que se porte como un rey y te trate como a una reina, puede que seas su prioridad número uno. Pero creénos, sufrir, se sufre. No motivado por ninguno de los dos, sino como efecto colateral.

Te explicamos por qué. Cualquier preocupación, cualquier “y si”, cualquier hecho que evidencie algún sentimiento malo para ti te harán sufrir. Porque el amor que sientes por él es tan grande que casi ni te lo crees. Y tu poca fe en ti misma y en que él te quiera te van a causar muchas dudas.

Pero no significa que no lo quieres. Si sufres tanto por él es porque lo amas con todas tus fuerzas. Es como los padres con sus hijos. El sufrimiento es constante porque forman parte de ti. Y en este caso, tu chico ocupa una gran parte de tu corazón ahora mismo. Por lo tanto, es normal que se sufra. Es humano. Y sería peligroso todo lo contrario, el que no existiese tal sufrimiento.

Así que sí, es posible evitarlo. Pero perdiendo muchas de las connotaciones amorosas. Es posible dejar de sentir, es posible dejar de amar. Será el momento entonces de dejar de sufrir. De que no te preocupe nada y todo te dé igual. Ahora, tú decides si prefieres vivir en sufrimiento o vivir sin amor.

Muchas veces te habrás preguntado por qué lo sientes así, por qué te preocupas tanto por él, por qué estás en constante presión, te tensas a ti misma cuando hablas de él y se te ilumina la mirada y te tiemblan las manos cuando piensas en qué estará haciendo. Así es el amor… Es un cúmula de emociones fusionadas. Pero, creénos, aprender a vivir con ellas será lo que te dará la verdadera felicidad de amar.

Imagen: Massimo Dutti.

Autor: Katia Toran

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