Sexo en el agua ¡Sácale partido a tu bañera!

La bañera puede ser el lugar en el que se dispare el erotismo de la pareja… El calor, los vapores y el jabón pueden ser alicientes para estimular la pasión entre tú y tu chico. Probad a empezar a enjabonaros la espalda y descubrid a dónde acabáis llegando ¡Descubre las posibilidades que te ofrece tu bañera! Imagen de Merkley

El sexo en el baño puede ser de lo más estimulante. El morbo de convertir un espacio cotidiano en un lugar erótico y las posibilidades que te ofrece el baño en si mismo dispararán la pasión entre los dos. Una buena idea es preparar antes el sitio para crear ambiente: unas velas, unas sales aromáticas y algo de música ambiente y no querréis volver al dormitorio.

Aunque parece que todo son ventajas, hay que tener en cuenta algunos detalles que pueden estropear tu “momento bañera”: el agua, aunque parezca paradójico, tiene la capacidad de resecar tu vagina, así que es recomendable que tengas un buen lubricante a mano por si acaso. También hay que tener en cuenta la temperatura del agua: vete abriendo el grifo del agua caliente de vez en cuando para que la experiencia no desemboque en un resfriado.

Posibilidades de una bañera

Una de las actividades más excitantes de las que podéis llevar a cabo en la bañera es una sesión depilatoria mutua del vello púbico. Deja que tu chico te rasure (con cuidado) y después haz tú lo mismo ¡Los niveles de excitación se elevarán a mil!

Uno de los elementos claves de estas sesiones sexuales es el jabón: Ideal para dar masajes (estimulantes para antes y relajantes para después), permitirá que vuestros cuerpos resbalen y la excitación esté a flor de piel. Puedes buscar algún gel erótico con aromas afrodisíacos o excitantes para complementar la sesión.

El espacio también os dará pie a buscar nuevas posturas sexuales: Tendréis que adaptaros al espacio, por lo que tendréis que utilizar el ingenio y la creatividad que posiblemente no os haga falta en el dormitorio convencional. Una buena postura es que él se recueste sobre un lado de la bañera con las piernas estiradas y ella se coloque encima de él. Mientras la penetra, ella puede mecerse suavemente.

Si queréis experimentar un momento romántico después del sexo, envolveos en una toalla o albornoz y corred al dormitorio a dormiros abrazados ¡Qué bien sientan los baños!

Autor: Carmen Lopez

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