Seducción: ¡Las formas más ridículas de ligar en verano!

¿Os habéis preguntado alguna vez si estos chicos han recibido una master class para ligar con Nosotras? Porque desde luego es que lucirse no se lucen mucho. ¿Con cuántas frases estúpidas os habéis encontrado en vuestro camino de conquistas? Seguro que con una gran variedad… ¡Ahora las analizamos todas!

Estar en la playa, en la terracita, en la piscina o tomando una copa en el chiringuito es algo muy normal en verano. Y es que estos meses están hechos para disfrutar. Pero lo último que queréis es recibir agobios por parte del sexo masculino. Lo que faltaba… que una noche que estás con tus amigas tengas a tres pagafantas detrás intentando conquistarte.

Pero, espera, porque hay algo peor… En caso de que, cuando te entran, intentaran ligarte con mucho gusto y elegancia, lo pasaríamos. Pero, depende mucho de cómo te saquen los colores. Puede ser para bien. Pero también para mal. Ahora analizamos todas esas chorradas que nos dicen cuando les gustamos y quieren que seamos su conquista del día o de la noche. Y es que, vaya perlitas sueltan por la boca. ¡Allá vamos!

Cuatro lugares y cuatro situaciones muy, horrorosamente humillantes para ligar. La playa, la piscina, la terracita o el chiringuito pueden ser muy cool… Pero también pueden convertirse en tu peor pesadilla.

Estás en la playa. Acabas de llegar con tus amigas y sacáis las revistas de moda para no perder ni un detalle de las últimas tendencias. De repente, se te acerca un musculitos y ya ves la cara que trae… Tiene cuerpazo pero no es el tipo de chico que buscas. Aún lo hubieses permitido si no fuese porque te suelta… ¿Oye, guapa, me pones crema? ¡Desterrado! ¿Qué significa esta forma tan horrible de hablarnos? ¿Acaso no han encontrado algo mejor?

Estás en la piscina. Sola, con tus gafas de sol y con el libro del verano. En tu mundo, de momento notas como tus ojos se van cerrando. Estás tan relajada que te ha entrado el sueño. Te hubieras dormido si no fuese porque, de momento, una pelota de plástico te da en la cabeza.Y detrás de él un tío que te guiña un ojo y esboza una sonrisita. Inmediatamente deseas que desaparezca de tu vista. ¡Muy mal hemos empezado, chico!

Estás en la terracita. Has salido con tu hermana a tomar una copa. Es viernes noche y está repleto de jóvenes, llamense niños. Estáis tan a vuestra bola que no te das cuenta, hasta que lo tienes a dos centímetros de tu boca, que un pesado te está mirando. Y de repente te suelta algo que te deja rendida: hola guapa, quieres que te lleve a casa esta noche. ¿Perdona? ¿Me ves cara de no tener coche? ¡Si soy diez años mayor que tú!

Estás en el chiringuito. Te has acercado a comer algo, después de una larga sesión de sol. Estás algo indecisa y no sabes qué escoger de la carta. Ibas a comentarle al camarero tu opción cuando… Si quieres, comemos en tu casa después. ¿Pero qué formas de ligar son estas?

¿La conclusión? Que no tienen ni idea de cómo ligarnos. ¿No saben que preferimos la sencillez de las palabras a escuchar chorradas como las que, normalmente, suelen soltar por la boca? Desde luego necesitan ayuda. Tenemos dos opciones. Una es explicarles cuál es la forma con mejor resultados para entrarnos. Y la otra es pasar de ellos y dejar que sigan haciendo el ridículo. Nosotras sabemos con cuál nos quedamos… ¿Cuál prefieres tú?

Autor: Katia Toran

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