Relaciones liberales ¡La verdad del sexo libre!

Todo lo que necesitas saber sobre el sexo puedes conseguir entenderlo, puedes conseguir aplicarlo y puedes conseguir disfrutarlo. El problema es que las personas, tanto hombres como mujeres, nos complicamos demasiado. Nos lo ponemos demasiado difícil. Y ello se ve en el tipo de relaciones que más generalizamos últimamente.

¿Por qué nadie quiere saber nada ya del compromiso de pareja? ¿Por qué ahora, la mayoría de mujeres, huimos de los dramas sentimentales para dar paso a relaciones esporádicas? ¿Qué beneficios nos da el hecho de acostarnos un día con uno y al siguiente con otro? La cuestión no es ser más suelta o menos, no es ser promiscuas o ser más recatadas. La cuestión reside en que no queremos sentir dolor, sufrir por nadie. Y, ¿qué puede ocurrir cuando tenemos esta mentalidad? Si las dos partes no son conscientes del tipo de relación, una de ellas saldrá escarmentada.

Las relaciones liberales son divertidas. Pero, creénos, te acabas cansando sumamente. Y, aunque ahora pensemos que el sexo lo es todo, llega un momento en que se convierte en nada. Porque abusar de un estilo de vida te acaba agotando.

Por ello, hoy en Nosotras, queremos saber cuál es la cara y la cruz de las relaciones sexuales liberales. ¿Qué nos dan? ¿Y qué nos quitan? ¿Forjan nuestra personalidad para bien? ¿Nos convierten en escépticas en el amor? ¿Es algo que notas o te das cuenta a lo largo del tiempo de la persona en que te has convertido?

A todas nos ha pasado alguna vez. Cuando no hemos tenido pareja, hemos hecho la vista gorda y nos hemos lanzado a por el maromo que acabamos de conocer. Esto está genial si lo haces de uvas a peras. No porque esté mal hacerlo, sino porque acaba siendo un sistema bastante cuestionable.

Lo que ocurre es que si eres una mujer de extremos, te acabarás forjando como alguien a quien no le interesa el sexo dentro de lo matrimonial o dentro del ámbito pareja. Y aunque al principio creas que tú te sabes controlar, que es así como quieres hacerlo y que es de esta forma como más disfrutas, te estás equivocando.

Repetimos que en Nosotras no creemos que esté mal. Esto solamente trata de ser una advertencia para que no cometáis el mismo error. No vamos a realizar juicios innecesarios porque cada una es libre para hacer y para vivir como quiera. Pero mientras tu mejor amiga esté viviendo una situación de pareja idílica, a ti solo te quedarán los muchos  contactos que tengas en tu smartphone. Contactos que solo quieren una cosa de ti: sexo. Y, poco a poco, te irás habituando a esta realidad. Pero tú solita te lo has ganado.

La verdad del sexo libre es que te condiciona tanto que terminas olvidando lo que sentiste más de una vez estando con un chico de forma formal. Y no solamente repercute en tu visión de las relaciones, sino que, además, repercute en tu forma de concebir el sexo. Porque no hay amor, no hay cariño. La pasión puede desbordarte. Pero, al mismo tiempo, te deja vacía. ¿Y quién, en el fondo, quiere estar vacía? Es el momento de plantearse cuestiones como estas… Porque es el momento de pensar en lo bueno y en lo malo de este año, para encararlo al próximo.

El 2013 puede ser variablemente invariable si continuas por este camino. Y, no te equivoques, las mujeres que deciden permanentemente asumir el sexo como algo libre, sin ataduras y tomárselo sin ningún temor, miedo o compromiso, lo acaban pagando. Nunca llegarás a encontrar a alguien que quiera hacer el amor contigo porque te adora. Y, del mismo modo, nunca llegarás a probar el sexo con amor y con confianza.

¿Puntos buenos del sexo libre? Obviamente la inmediatez. Obviamente el placer. Obviamente el olvido de sentimientos externos que puedan complicar la relación. Ya sabes, si no hay contacto, más del estrictamente sexual, este tipo de relación puede seguir adelante. Pero hay que tener la mente muy fría y el corazón, helado.

¿Tú crees que eres así? ¿Esto es lo que quieres para tu futuro? Porque, te advertimos, cuesta mucho desentenderse de este sistema. Puede que te fijes unos meses para parar de hacerlo. Pero, una vez hayan pasado, te va a costar mucho volver al modo anterior.

Así que, conociendo las dos caras de la moneda… ¿Con cuál te quedas tú? ¿Vas a seguir practicando sexo a diestro y siniestro solamente por el hecho de practicarlo? No te engañes, lo que buscas es ese contacto y esa compañía que, al mismo tiempo, rechazas. Es importante que te conozcas y es importante pensar en ello para el año en el que entramos en breves.

Imagen: Cesare Paciotti.

Autor: Katia Toran

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