Pros y contras de usar la copa menstrual

 

Copa menstrual: ¿Qué pros y contras tienen?

 

Seguramente hayas oído hablar de la copa menstrual en algún momento.

Y si no lo has hecho, te aseguramos que lo harás pronto, ahora, por ejemplo.

Y es que la copa menstrual ha venido para quedarse.

 

Pero, ¿por qué hay gente que está enamorada de ella y gente a la que no le gusta? Vamos a descubrirlo.

Puntos a favor de la copa menstrual

Ahorro de dinero.

La menstruación es algo que no podemos elegir, igual que tampoco podemos elegir nacer con vagina o con pene.

A los 12 años, aproximadamente, nos encontramos con una amiga nueva, la regla.

Y desde entonces hasta los 40-50 años, estamos comprando y tirando tampones y compresas cada mes.

 

Si ponemos el caso de España, una caja de compresas o tampones tiene un coste de 4€, aproximadamente.

¿Sabes cuál es el gasto mensual de las mujeres que usan copa menstrual? 0,16€.

 

Ahora mismo tal vez no te cuadren los números pero, créenos, es totalmente cierto.

¿Cómo es eso? Pues porque una copa menstrual de calidad puede costar 17€ (habrá de más caras, pero puedes encontrar este precio en el mercado).

 

A primeras te parecerá muy caro, pero la realidad es que la copa menstrual no dura solo un mes. ¡Dura 10 años!

 

Con lo cual, si te pasas al bando de las copa menstrualeras olvídate de gastar dinero cada mes.

No puedes elegir tener o no tener la regla, pero sí puedes decidir cómo lidias con ella.

Comodidad cuando la llevas puesta. 

Personas que usan la copa menstrual, explican que si no fuera por los síntomas (hinchazón, dolor de cabeza, dolores en la zona…) se olvidarían de que tienen la regla y que llevan puesta la copa menstrual.

Esto es real, nada de humo.

 

Y es que una vez te pones la copa menstrual puedes llevarla puesta durante 12 horas seguidas.

 

Eso es muchísimo tiempo, sobre todo si tienes en cuenta la frecuencia con la que necesitas cambiarte con los tampones o compresas.

De hecho, con la copa menstrual puedes viajar, hacer deporte, bailar y hacer todo lo que te dé la gana sin tener que preocuparte por la higiene.

La regla no impide tener relaciones sexuales.

Que levante la mano (virtualmente) quien haya dejado de tener sexo por tener la regla.

Habrá gente a la que no le importe jugar ahí abajo con el flujo menstrual pero a la mayoría no.

Aunque hay maneras de rebajar la cantidad de flujo como la esponja Soft Tampon o hacerlo en la ducha o después de ella.

 

Con la copa menstrual se puede tener un orgasmo a la perfección con la estimulación del clítoris, que, por cierto, es la joya del placer femenino.

 

Además de esta ventaja, es importante tener en cuenta que durante la regla, normalmente durante el segundo o tercer día la libido sube.

Así que, ¿por qué ignorar este subidón?

Cuidas el medio ambiente.

Vamos a ponernos matemáticas:

Si ponemos que gastamos un total de 3 compresas o tampones al día y la regla dura 4 días, aproximadamente, gastamos un total de 12 compresas cada mes.

Esto se traduce a 144 compresas o tampones al año por mujer.

 

 

 

 

Imagínate si multiplicamos esta cifra por todas las mujeres del planeta que usan este tipo de producto.

Esta se dispara a un alcance gigantesco y sobre todo, muy perjudicial para la tierra.

 

Aunque seas solo una entre billones de mujeres, que uses la copa menstrual (solo genera como residuo la caja en la que viene y la copa en sí que la cambias cada 10 años), ya son 144 residuos menos al año. Piénsatelo.

Mejor salud. 

Fuera de la economía, los orgasmos, la comodidad y el respeto con el medio ambiente, hay algo más importante: la salud.

Muchas mujeres han sido diagnosticadas de síndrome de shock tóxico y se les ha relacionado con el uso de tampones.

Se trata de una infección grave que causa fiebre alta, presión sanguínea baja y malestar general entre otras cosas. A

sí que no es moco de pavo.

 

Debes prestarle atención y curar  tu zona más íntimo.

Para ello lo mejor es hacerte con una copa menstrual de grado médico que, ya te informamos que en España no se venden si no tienen este certificado.

 

Además del material de silicona médica, la diferencia principal entre la copa menstrual y el tampón es que esta recoge el flujo al ajustarse a las paredes vaginales en vez de absorber la sangre.

Hecho que influye directamente en la salud de la vagina.

 

 

 

 

Puntos en contra de la copa menstrual

Cuidado y mantenimiento de la copa.

El usar y tirar de las compresas y los tampones nos ha acomodado.

Aunque con la copa lo único que tienes que hacer es extraerla de la vagina, pasarle un agua y volverla a poner, esto ya es más de lo que nos pedían los tampones o las compresas.

Pero cuando te acostumbras, es un abrir y cerrar de ojos.

 

Para garantizar que no queden restos es importante hervirla al principio y al final de la regla (durante la regla, hacerlo con agua y jabón neutro o especializado es suficiente).

Tú decides si estos minutos de limpieza valen más o menos que la comodidad, ahorro, medio ambiente y salud.

Contacto directo con la sangre.

Aunque para muchas es una ventaja y todo un experimento, estar en contacto con la sangre, poder tocarla y verla tan de cerca no es algo a lo que estemos acostumbradas.

Y, aunque al final te acabas acostumbrando, es una de las principales barreras a la hora de decidirse a comprar y usar el artículo en cuestión.

 

 

 

Está claro que la copa menstrual tiene más cosas a favor que en contra.

Pero lo que sí está claro es que no sabrás si odias o amas la copa menstrual hasta que la pruebes.

 

 

 

Imágenes: plátanomelón, pixabay

 

Autor: Andrea Pascual

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