Posturas sexuales: ¿Eres imaginativa en el sexo?

El sexo es como la comida, vas probando poco a poco y te vas dando cuenta que lo que no te gustaba, no estaba tan mal. Pero que no nos engañen, en cuestión de posturas sexuales, al final elegimos los tres clásicos de siempre: misionero, ella encima, y penetración vaginal por detrás. ¿Que tu amiga dice haber practicado todas las posturas del Kamasutra? Cuidado, “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.

Quizá estas viviendo la plena efervescencia de los 20 y la libido te lleva a probar cosas que ni imaginabas. Eso está muy bien, pero con la edad las cosas cambian. Hay quien no sabe mover la cadera mientras practica el misionero, o mujeres que se limitan a abrirse de piernas sin contribuir en nada, y no se dan cuenta que están limitando su sexualidad y placer. Luego están los problemas de lubricación que nos provoca la falta de estimulación clitoriana o la suma de complejos que acaban por distraernos del tema y no nos dejan disfrutar. Durante la juventud se prueba todo pero también se adquieren hábitos y saber hacerlo bien no lo consiguen todos.

El sexo a cierta edad busca ser efectivo en vez de divertido, y así es como acabamos por aburrirnos y limitando nuestras posturas sexuales a estas tres que comentábamos: misionero, ella encima, y penetración vaginal por detrás. De todas formas no os preocupéis porque saber lo que a uno le gusta está muy bien, solo hay que añadirle un poco de novedad a lo que uno ya conoce, y aprender a disfrutarlo desde otra perspectiva.

¿Cómo? combinando estos tres clásicos añadiendo variaciones en el control y el lugar. Un misionero en el balcón de tu casa no es lo mismo que en la cama, ni una penetración vaginal por detrás es igual de cómodo en la encimera de la cocina como en tu colchón, pero ponerle ganas e imaginación y dejaros llevar por el entorno. La playa puede ser oro aliado ahora que llega el veranito, en una colchoneta o en la toalla, no veréis el momento de parar. Si las tres posturas clásicas se acompañan de estos simples añadidos, ya podéis liquidar el kamasutra, no lo necesitareis.

Imágenes: cosmopolitan.es, avivas.ru

 

Autor: Elena Cano

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *