¿Por qué discuten las parejas?

El intercambio de opiniones es normal. Imponer a la pareja una opinión no lo es. Esta imposición, aunque se haga de forma inconsciente, en muchas ocasiones es el motivo por el que discuten las parejas.

El motivo por el que discuten las parejas es por la imposibilidad de llegar a un acuerdo, normalmente emocional, que atienda a las necesidades de los dos. Si en la amistad la confianza hace que en ocasiones se traspasen unas líneas de respeto, los sentimientos mezclados con la confianza pueden ser una bomba de relojería.

Según el tono que utilicemos al mantener una conversación o al pedir algo, así es como obtendremos la respuesta o conseguiremos lo que queremos. Se debe pensar bien las palabras que se van a emplear antes de hablar, pero también es necesario controlar el tono en el que se van a decir. Una frase inteligente o justa dicha a nuestra pareja puede ser considerada todo lo contrario dependiendo de lo que provoquemos al expresarla.

El enfado es una puerta estrecha para el amor y las palabras fuera de tono provocan malos entendidos que derivan en una discusión que en ocasiones es provocadas de manera consciente. Los problemas cotidianos pueden provocar mal humor en alguien pero el demostrar este estado de ánimo a la pareja no ayuda en nada, más bien lo acrecentará al recibir una respuesta justa. Pedir la atención de la persona amada con reproches o actuando de una forma que le va a hacer daño consigue el efecto contrario: la otra persona se alejará todo lo que pueda.

Una conversación sobre los intereses emocionales de los dos miembros de la pareja siempre es una sutil y delicada negociación en la que gritar, mirar con desprecio, utilizar palabras que, aunque no sean insultos, hieren u ofenden, o encerrarse en un silencio infantil, son solo demostraciones de la incapacidad para relacionarse con la pareja y con el resto de las personas.
También marcharse en mitad de la discusión es una provocación, aunque se ponga como motivo que se hace para no agravar la situación.

Este tipo de situaciones se pueden calmar cuando dos personas son capaces de sentarse y hablar de sus sentimientos estando seguros de que, aunque no lleguen a ser comprendidos, al menos serán escuchados. Es una más de las demostraciones de amor necesarias en una relación.
El hecho de que dos personas discutan más o menos no está relacionado con amarse en mayor o menor medida, pero la forma de llevar la discusión sí que demuestra el grado de respeto que se tienen el uno al otro y, si éste termina, inmediatamente se debe empezar a recuperarlo pues se llegaría a la humillación.

En el fondo todos sabemos cuáles son los tonos de voz que ofenden a los demás, así que no valen excusas como decir que es una forma de expresarse. Cuando las parejas están en medio de una discusión olvidan sus verdaderos sentimientos. El amor no se grita ni se demuestra a base de desplantes.

Autor: Elena Estepa Estrella

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