¿Podemos llevarnos mejor con nuestra suegra?

Algunas son simplemente una maravilla, otras pueden convertirse en nuestra peor pesadilla ¿Será que es posible compartir al consentido de mamá sin que nuestra suegra nos odie?

Hay que comenzar recalcando que todo en esta vida es relativo y por supuesto que hay suegras de suegras. Algunas simplemente se sienten celosas de que su hijo se desviva por otra mujer, pero con el tiempo llegan a aceptarlo. Otras, no importa cuantos años pasen, nos verán siempre como sus peores enemigas.

En ambos casos es posible llevar la fiesta en paz y conseguir mejorar, aunque sea por nuestra parte, la relación con ese ser tan importante para nuestra pareja. Nosotras te damos algunas recomendaciones que conviene seguir para hacer más llevadera la relación:

  1. No es una competencia, no se trata de demostrar cuál de las dos es mejor, por eso resulta importante evitar en la medida de lo posible actitudes o maniobras que den a entender que buscas remplazar la figura materna o competir con ella. Si tu suegra lo hace, bien por ella, tú como si nada.
  2. Si tu suegra es de esas que siempre tienen un comentario u opinión acerca de lo que haces, y no siempre son sutiles o  amables, recibe lo que te dice como si lo fueras a poner en práctica, sin caer en provocaciones o discusiones. Fingir que nos interesa lo que piense en mucho mejor que molestarnos o armar una escena.
  3. Nunca exageres para ganarte a tu suegra, la falsedad se nota y mucho. Se tu misma, siempre amable y cordial, y hazle entender con actitudes sutiles que aunque el vínculo que las une sea su hijo, no siempre es necesario hablar de él. Si ves a tu suegra simplemente como otra mujer te será mucho más fácil conectar con su lado más humano y llevarte mejor con ella.
  4. Y sobre todo, cuidado con lo que le dices a tu pareja acerca de ella. Si no te llevas bien con tu suegra no es necesario meterlo a él en el medio, pues esto solo aumentará las tensiones y hará que la relación se vuelva más difícil. Recurre a esta alternativa solo en casos de conflictos mayores.

Recuerda que a pesar de sus comentarios venenosos, su actitud celosa y sus miradas matadoras, tu suegra es también un ser humano que merece respeto, y en la medida que te muestres considerada y respetuosa ella acabará por aceptarte o, en su defecto, por acostumbrarse a ti, lo que a Nosotras ya nos parece ¡más que suficiente!

Imagen: monster in law

Autor: Debora De Sa

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