Pareja: ¿Por qué dejarle tener amigas?

Os vamos a enseñar por qué tenemos que dejar de ser tan celosas y confiar más en nuestros chicos. No es que no estemos sufriendo igual, porque sentimos miedo confiando o sin confiar, sino que se trata de una estrategia, un plan de rescate. A partir de ahora él te verá como una novia que entiende su espacio personal, que lo respeta y que lo asume. Y, seguramente, a ti te servirá también para salirte reforzada como novia. Te explicamos por qué.

Que quede claro que no se trata de pasar de todo y darle toda la libertad del mundo. A primera vista parecerá que sí, pero ya veréis cómo solo es un plan maestro para que corra a vuestros brazos inmediatamente. Empecemos por partes. En ocasiones nos enfadamos porque tiene amigas o porque pasa demasiado tiempo con ellas. Hasta aquí todo correcto. En ocasiones, nos enfadamos porque se va a comer con ellas cuando en realidad nos ha dicho que se va a comer con su compañero de trabajo. Hasta aquí, también. Lo que ocurre es que lo que no sabemos es que, quizás, alguna de estas amigas, y como suele ocurrir siempre, es una pasada novia… Y aquí sí que nos enfadamos a rabiar.

No eres la única que se molesta. Y es que, qué queréis que os digamos… Es normal perder parte de confianza en nuestros chicos cuando hay tanta materia suelta por el mundo… No porque no nos fiemos de ellos, que tampoco demasiado, sino porque las peligrosas número 1 son ellas. Pero con esto que os vamos a enseñar, tanto vosotras, como ellos, aprenderéis que es mucho mejor ceder que prohibir o limitar. Porque al final ellos volverán a casa, se acostarán con vosotras y pasaréis la mejor noche del mundo. Lo importante es ser paciente y tener siempre un as en la manga.

Por ello no se trata de discutir con él cuando le está enviando un Whatsapp a Marta, o cuando está hablando con Cecilia por teléfono. Déjale hacer lo que él mismo quiera hacer. Si le prohíbes será mejor, porque entonces verá lo evidente… Que no eres capaz de confiar en él. Si te tragas tu orgullo y lo pasas mal durante unos días sabiendo que está con otras mujeres que tú, él, al final, se dará cuenta de lo que te lo has currado… Y cuando vea que no le convence demasiado, cuando vea que en la balanza pesas tú mucho más que ellas, se arrepentirá de no haberte hecho caso al principio.

Es como una lección de pareja. Los hombres, a veces, no saben dónde está el límite. Y sí, Nosotras tendríamos que estar ahí para marcarlo. Pero es mucho mejor que lo aprendan ellos solitos. Que se mentalicen de lo difícil que es tener una relación y confiar el uno en el otro cuando las mentiras son una constante, cuando os escondéis cosas o cuando, simplemente, hacéis vida medio escondida. Es totalmente lícito que cada uno de vosotros tengáis vuestros amigos. Saber cuál es el umbral que separa la amistad de un acercamiento de otro tipo es lo que distingue a un buen novio de un mal amante.

Sabrás cuál es tu caso a medida que los acontecimientos se vayan sucediendo. Y piensa que en el peor de los casos tendrás a un mal amante… Que todavía podrás aprovechar ya sabes para qué. ¿Quiere arrimarse al sol que más calienta? Pues si quiere jugar contigo, la lleva clara.

Imagen: 50 primeras citas.

Autor: Katia Toran

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *