Masajes eróticos, cómo hacerlo bien

Aunque muchos vídeos porno intentan hacernos creer que la parte más importante para obtener placer son los genitales, debemos saber que no es así.

Muchas veces, el coito centrismo nos ciega y nos olvidamos de estimular otras partes de nuestro cuerpo.
Por eso, hoy venimos con una masterclass para dar masajes eróticos, con la que conseguirás que suba la temperatura.

Para hacerlo bien, lo único necesitas es un buen aceite para masajes y seguir las instrucciones que te presentamos a continuación.

Ponte manos a la obra (nunca mejor dicho).

Crea el ambiente

Con sólo bajar la luz, poner pétalos de rosa y una música relajante, tu pareja sabrá que hoy va a pasar algo especial.

Con una voz relajad@, pídele que se desnude (mientras tú también lo haces) y se acomode boca abajo, ya sea en la cama, sofá…

En definitiva, un sitio cómodo con temperatura ambiente (ni frío ni calor).

Como consejito para darle un toque erótico al tema, si tienes lámparas, tápalas con tela roja. Créenos, funcionará.

Aceite para masajes

Antes de elegir un aceite para masaje tienes que tener bien claro qué quieres conseguir con este masaje y con qué parte de tu cuerpo vas a hacerlo (con tu boca, tus manos, tus pies, pechos…).

Con lo primero, nos referimos a que los aromas pueden generar reacciones. Como por ejemplo, el aroma de frutos rojos es estimulante, el de rosas es sensual y el de lavanda es relajante.

Por otro lado, si lo que quieres es lamer el cuerpo de tu pareja, deberás fijarte que el aceite sea comestible.

Otro consejito es que puedes aprovechar las velas para masajes que le darán un toque romántico al ambiente y además podrás aprovechar la cera que se convertirá en un aceite para masajes perfecto.

 

 

Relaja a tu pareja

Para relajar los músculos de tu pareja sólo tienes que seguir los siguientes pasos:

Masajea la espalda desde las nalgas hacia el cuello.

Después de calentar tus manos y haber aplicado un poco de aceite de masaje en ellas, esparce tus manos desde las nalgas hacia el cuello.

Combina este paso con movimientos circulares en la espalda. Puedes repetir este paso varias veces hasta 3-5 minutos.

Masajea los hombros y el cuello.

Después de masajear la espalda de tu pareja, sube a los hombros y haz movimientos circulares con los pulgares desde el centro de la espalda hacia fuera.

Con este aparentemente inofensivo movimiento, conseguirás eliminar el estrés que pueda tener tu pareja.

Céntrate en sus nalgas

Y ahora, vamos a masajear una zona que no estamos acostumbrad@s a masajear: las nalgas.

Bajando desde el cuello hasta sus nalgas con movimientos suaves (como si tocaras un arpa) empieza a masajear la entrepierna sin tocar los genitales.

Es una zona muy sensible que te ayudará a ponerl@ a tono.

Como si nada, roza sus genitales de vez en cuando, se estará derritiendo por dentro.

Posturas para dar masajes

La postura más común para dar un buen masaje y que tanto tu pareja como tú estéis cómod@s es que ella se ponga boca abajo y tú te sientes en sus nalgas.

Puedes probar una variante de esta postura estando tú de pie.

Aunque pueden haber muchas posturas: amb@s sentad@s, tu pareja sentada y tú de pie, abrazad@s… lo importante es adaptarse al sitio del que dispongas priorizando vuestra comodidad.

Tipos de masajes eróticos

Aunque no son muy conocidos, la cartelera de masajes eróticos es mucho más amplia.

Lejos de los masajes que podías dar cuando tenías 18 años: masajes cuerpo a cuerpo, masajes sensitivos (con plumeros, látex…), masajes prostáticos, masaje mutuo, masaje ménage à trois…

Pero antes de pensar lo que puede gustarle a tu pareja, tienes que pensar qué te excita a ti para hacerlo con más ganas. Y es que al final, dar también es disfrutar.

Aunque pueda parecer algo muy básico, el masaje erótico es un muy buen juego para calentar motores y conseguir excitaros como nunca.

 

Imágenes: Platanomelón

Autor: Alba Gatell

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