Horario sexual: ¿eres del mañanero, del de la siesta, del de la madrugada…?

Tener una agenda muy apretada no es excusa para dejar de lado ciertas
exigencias del cuerpo. Siempre hay un momento para disfrutar de los
placeres del sexo junto a tu pareja, de verdad, ¡siempre!

El hombre (y la mujer) es un animal de costumbres y aunque el apretón es una posibilidad, los momentos en los que se practica el sexo suelen fijos. Obviamente, la hora del día depende de los gustos de cada uno, pero algunos son universales: el mañanero, la ducha, la siesta, por la noche,…

Y es que cada momento del día tiene su punto. ¿Quieres saber qué beneficios tiene el sexo según la hora en la que se practique? Haz tu propio horario sexual con nuestros consejos.

El “mañanero”

Practicar el sexo a primera hora del dís puede ser un sustituto genial al gimnasio: se practica ejercicio, sequeman calorías y tiene más beneficios para la salud de los que piensas. Según un estudio realizado por la Universidad de Queen’s en Belfast y publicado en la revista New Scientist, el sexo matutino, practicado un mínimo de tres veces por semana, mejora el funcionamiento de distintos órganos y aumenta la calidad de vida.

Las ventajas del “mañanero” también se notan en tu belleza. Por lo que respecta al cutis, se verá más terso y luminoso y en cuanto al cuerpo: el sexo matituno fulmina 300 calorías de un plumazo. Ya verás como luego no te quejas de las agujetas…

Si la experiencia matutina te deja con ganas de más, la diversión puede seguir en la hora de la ducha o repetirse en alguna escapada de la oficina.

En la ducha

Esta rutina diaria puede convertirse en un auténtico placer si decides compartirla con tu pareja. Que si un poqueto de jabón por aquí, que si frótame allá… Seguro que la experencia no te decepciona.

Haz un descanso durante tu horario laboral

Si tu oficina está cerca de la de tu chico, no te importará pasar del café para hacer una escapadita a su despacho. Hacerlo sobre la mesa, con la posibilidad de que alguien os descubra puede ser muy excitante.

Una siesta ‘picante’

El estómago lleno predispone el cuerpo a la relajación, ¿hay algo más placentero que una siesta después de una comida copiosa? ¡Sí! Acompañarla de una dulce y tranquila sesión de siesta. Si eres de cama y pijama, mejor que la cambies por sofá y picardías.

Al volver a casa

Después de una dura jornada de trabajo, ansías llegar a casa y poder relajarte. ¿Qué tal un encuentro furtivo con tu chico? Liberta la tensión acumulada a lo largo del día con un contra-la-pared cargado de lujuria y pasión. ¡Sólo tendrás que quitarte lo imprescindible!

La noche

De noche y en el dormitorio, una combinación tan clásica como la leche y el cola-cao o el aperitico y la caña. La oscuridad de la noche hace que te sientas deshinibida y el misterio hace subir la temperatura.

La noche es sin duda, el momento de la seducción y el romanticismo, ¡aprovéchalo!

Datos extraídos de Elle

Ver más…

El egoísta, el conejito Duracel, el experto… ¿Qué chico te hace perder el sentido?

6 Errores que te impiden llegar al Orgasmo ¡evítalos y disfruta!

Autor: Ana Pitarch

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *