Hombres y Pechos ¿Alianza inquebrantable?

No sabemos qué tienen nuestros pechos que les vuelven tan loco. Pero está claro. De ello no hay duda. Se mueren por mirarlos, tocarlos y palparlos. Pasar a palabras mayores solo depende de ti. Y de las ganas que tengas de que él te acaricie. 

Y es que, cuántas veces nos hemos puesto un escote para salir y hemos ido toda la noche incómodas ante tantas mirada inapropiadas por la parte de estos tíos. Otra cosa es que tú busques esa reacción en ellos. Pero tenlo claro, quieras o no quieras, ellos te van a mirar la delantera.

Porque en cuestión de ponerlos a tono, es lo primero a lo que recurren. Los miran, los tocan y los besan. Y a partir de ahí, ya los tienes en la mano. Puedes aprovechar esto para hacer tuyos a todos los hombres que te apetezca. Un simple escote vale para conseguir lo que quieras de ellos, y más.

Muchas mujeres creen que es obsceno pero ¿qué le vamos a hacer? La mayoría de los hombres piensan con el cerebro de la parte inferior, y a veces, muy a veces, el superior hace un amago de autoridad. Por ello, siempre que una chica se les acerca, saben qué es lo que va buscando. Pero porque ellos buscan lo mismo.

Por eso, nos preguntamos si los hombres son amigos inquebrantables de las mujeres cuando lo que importa es el sexo. Porque, por lo menos, cuando se trata de palpar a nuestras dos amigas, siempre están disponibles, y se forja una alianza muy fuerte. Nosotras queremos que lo hagan. Y ellos quieren hacerlo, obviamente.

No tenemos ninguna queja. Porque si lo que vamos buscando es tema, es tan fácil como ponérselos en bandeja. Pero nos molesta que siempre lo primero que nos miren sean ellas. ¿Qué hacer para remediarlo? Pues no sabemos… Porque puede que si les negamos la entrada a nuestro cuerpo, nunca más quieran volver a solicitarla. Y esto tampoco nos conviene, chicas.

El por qué de esta alianza inquebrantable son los instintos. Y ellos, de sexuales, tienen muchos. Pero Nosotras, depende de en qué situación nos pillen, podemos ser incluso más morbosas que ellos. Así que… Aprovechemos que la naturaleza nos ha dado este cuerpo y que, gracias a él, podemos estremecerlos con tan solo un roce. ¡Es cosa de las hormonas!

Imagen: shavedandtapered.com.

Autor: Katia Toran

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