Hombres dominantes ¿Preferidos en la cama?

Nadie lo sabe. Pero no hay duda de ello. Los hombres problemáticos nos van, nos ponen en la cama y nos hacen hacer tonterías. Nos mueven a descubrir nuevos mundos que todavía no habíamos probado.

Quién sabe si es por esto. Quién sabe si es por la adrenalina que desprenden o por las ansias de tenerlo entre nuestros brazos, pero algo tienen que nos fascina. De hecho, parece que hasta los busquemos. Parece que estén hechos para nosotras, cuando la verdad ningún bueno nos hacen.

Pero junto a ellos deacubrimoa nuevos mundos y probamos experiencias que nuestro poco atrevimiento no nos permitía. Quizás sea por el morbo que despierta todo esto y porque sintamos un empujoncito externo. Pero esto es lo que hay: nos ponen y no nos importa el daño que nos hagan después.

Porque sabemos que sufriremos. Pero el placer del proceso nos vale la pena. Los hombres dominantes en la cama son fácilmente reconocibles en la calle. Y es que su nivel de posesión va más allá. Nos manipulan, lo queramos o no. Pero lo hacen de la forma más suave que saben, para que no nos demos cuenta de ello.

¿Cómo esquivarlos? Apartándote de ellos. Por muy sugerente y atractiva que sea la idea, si no quieres pagar las consecuencias, transmíteles indiferencia.

Y es que cuando a un hombre posesivo se le mete algo en mente… No cesa hasta que lo consigue. Tú deberás mantenerte en tus trece para que después el tiro no te salga por la culata. Lo pasarías bien, sí. Pero el y si no entiende razones… Y no merece que se alargue más.

Al contrario de lo que muchas pensamos… Nunca está justificado.

Autor: Katia Toran

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