Heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad ¿Qué pasa conmigo?

¿Puedes afirmar con total seguridad que eres heterosexual? Aunque muchas personas lo tienen muy claro, de pronto la vida les sorprende con un sueño de tintes homosexuales o empiezan a notar atracción por otra persona de su mismo sexo ¿Es tu caso?

La heterosexualidad no es un estado estanco del que las personas no se puedan mover. En la vida de una persona pueden existir diferentes fases que varían según las circunstancias y en alguna de ellas puede ocurrir que, de pronto, se enamore de una persona de su mismo sexo, sin que antes le hubiera ocurrido y que después de terminada la relación, no vuelva a suceder.

Por ejemplo, durante la etapa de la adolescencia es frecuente que se tengan sentimientos ambiguos con respecto a algún amigo, especialmente los más cercanos. En esa etapa las relaciones de amistad son muy intensas y la persona está empezando a experimentar con un buen número de sensaciones, así que no es tan raro que la amistad de paso a una relación sexual o sentimental.

Estas conductas de tipo homosexual pueden no volver a repetirse o hacerlo de manera intermitente a lo largo de toda la trayectoria vital, aunque la mayor parte de las relaciones sean de tipo heterosexual. En realidad, la orientación sexual de cada uno puede ir variando a lo largo de la vida sin que eso sea nada raro o malo o por lo que preocuparse.

Otro comportamiento o circunstancia que puede confundir a las personas es el tener fantasías o sueños de carácter homosexual ¿Soy bisexual u homosexual por tenerlos? Evidentemente no. En el terreno de las fantasías podría decirse que todo vale y ello no determina ni condiciona nuestro comportamiento en la vida real.

La mayoría de las personas fantasean con cosas que luego no llevan a cabo en la vida real y muchas de esas fantasías son con personas del mismo sexo, sin que ello signifique absolutamente nada. En ocasiones, en el mundo de las fantasías nos permitimos experimentar cosas que de otra manera no nos atreveríamos…

De todas formas, sea como sea (tanto si son fantasías, como si son experiencias reales) el consejo es que no debes preocuparte ni pensar que estás haciendo nada malo o reprochable. Ni es una desviación ni una enfermedad ni nada de lo que avergonzarse. Puedes enamorarte o sentirte atraída por cualquier otra persona sea del sexo que sea. Disfruta, experimenta y se feliz como tú consideres más oportuno. Sin darle explicaciones a nadie, sin avergonzarte de nada, porque no tienes por qué.

Imagen de La Perla.

Autor: Carmen Lopez

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2 Comentarios

  1. Información muy útil, uff! qué alivio! ahora sé que no tengo de qué preocuparme.
    Hoy en mi trabajo me puse algo nerviosa cuando se me acercó una chica muuy guapa que nunca antes había visto, me gustó jeje.

  2. Me pareció muy buena la información, informativa y para nada agresiva.

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