Femme fatale ¿Verdad o mito? ¡Un estudio lo revela!

Sharon Stone y su cruce de piernas enfundada en ese minivestido blanco. La tentación inherente en los labios de Scarlett Johansson. Los perversos ojos verdes de Megan Fox y su cuerpo de infarto. Muchos ejemplos tenemos para iconizar el concepto de femme fatale, dirigido a aquellas mujeres que utilizan maliciosamente su sexualidad para atrapar a los hombres. Pero lo que empezó siendo una idea en el cine, terminó trasladándose a la realidad hasta el punto de conformar una presunta realidad: ellos las prefieren malvadas. Hasta hoy, muchos la daban por cierta, pero un estudio de la Universidad de Washington se ha encargado de desmentirla de forma definitiva.

Las personas que poseen una «personalidad oscura» no resultan más atractivas físicamente. Así lo ha confirmado la tesis que emprendieron Nicholas Holtzman y Michael Strube, y que ha terminado siendo publicado en la revista Scientific American.

El objetivo de la investigación era claro: confirmar si perdemos la cabeza con las personas aparentemente malvadas. Así, los estudiantes se lanzaron a descubrir si la «tríada oscura» (narcicismo, psicopatía o maquiavelismo) realmente ejercen un poder de atracción.

La forma de descubrirlo fue sencilla. Se procedió a fotografiar a 111 estudiantes con la ropa y peinado con los que llegaron al estudio. Despues, se repitió el proceso vistiendo a los voluntarios con prendas oscuras y simples (las chicas también sin maquillar y con el pelo recogido).

Las instantáneas del ante y del después fueron mostradas a un grupo de extraños, quienes tuvieron que evaluar el grado atractivo de cada sujeto. De los resultados obtenidos, Holtzman y Strube sacaron dos conclusiones: A) La gran medida en cómo cambiamos nuestra apariencia física y sex appeal mediante el simple uso de ropa, maquillaje y accesorios, y B) Las personas cuya personalidad podía identificarse con «la tríada oscura» eran considerados más atractivos cuando llevaban su propia ropa y maquillaje, pero perdían su encanto al despojarse de ella.

Imágenes: Berenice-Marlohe.org.

Autor: Carola Mayol

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