Explorando el universo del sexo con la mirada de Gabriela Wiener

Sexografías es una excursión por el universo del sexo que te lleva a aterrizar en distintos planetas (Swinger, transexual, pornografía, porno xnxx Porno izle hd porno entre muchos otros) de la mano de una Gabriela Wiener que sabe contarte historias con una visión profunda, diferente y sin perder el humor y picardía.

Hablamos con Gabriela Wiener y encontramos a una mujer inteligente, valiente y transgresora que no tiene miedo de hablar de sexo desde un discurso personal muy sólido.

Pero ¿Cómo logra la escritora afrontar ese proceso personal que la lleva a dejar de ser una chica peruana que llega a Barcelona a estudiar un Master y que se convierte en una escritora reconocida como una de las voces con más personalidad en el mundo literario del sexo contemporáneo?

De eso y de las múltiples confesiones que hace en Sexografías, como su encuentro con Nacho Vidal, su experiencia en el mundo swinger y de sus pininos en el mundo del baile erótico y el entretenimiento sadomasoquista hablamos una mañana bebiendo café y zumo de naranja.

Rodrigo Fresán  comenta en la contraportada de SEXOGRAFÍAS que eres de una de las voces más sexy’s.  ¿Qué es ser sexy para Gabriela Wiener?

‘En la presentación de mi libro el presentador criticó mucho el tema de que cada vez que escribe una mujer un libro de sexo, se le publicita de una manera así, por lo ‘sexy’ que pueda ser ¿no? Y no se dice simplemente ‘está bien escrito’. Yo lo veo como una forma de venderme importante y graciosa pero para mí lo sexy es lo natural, lo espontáneo, lo natural que tiene una persona para expresar su lado más íntimo. Creo que todos tenemos un lado sexy, creo que todos podemos ser sexys. Algo sexy puede ser algo que te guste, algo diferente a lo tuyo.

Gabriela Wiener fotografiada por Juan Lafita


¿Cabe la moral en el sexo?

‘Creo que el sexo y la moral deben estar lo mas distantes posible. Todo lo que tenga que ver con lo racional o con los cuestionamientos éticos o de principios o de valores creo que lo único que hacen, y lo han hecho por siempre es restringir y reprimir lo más esencial del ser humano que es una manifestación sexual libre.’

Hablando de esta parte sexual, que es un poco animal ¿Podríamos decir que la monogamia es ‘anti natura’ en el género humano?

Sí, yo creo que vivimos en una sociedad monógama que nos ha dicho que el amor es esto ¿no? Un ideal romántico, el amor es entre dos, es un amor efusivo, esta noción del amor es la que hoy respira y ¿Qué pasa? que naturalmente yo también creo que en mucha gente eso no existe como parte de nuestra naturaleza, pero hay otra que se siente cómoda viviendo dentro de estos parámetros y otros muchos que no, por eso existe la infidelidad, al final una gran parte de la gente termina siendo infiel, mintiendo, haciendo cosas que no quisiera porque en nuestro temperamento sexual está más bien la polifonía, la multiplicidad de deseos y de apetitos..

Gabriela Wiener habla de su libro Sexografías. Fotografiada por Juan Lafita

¿Cuál es la perversión humana más grande desde tu punto de vista fuera del terreno sexual?

Ya no se utiliza el término perversión, de hecho ‘perversión’  es una cosa mala, sucia, asquerosa, de pecadoAlguna que no sea sexual a lo mejor… el consumismo terrible.


Habitualmente las familias latinas comparten valores tradicionales o convencionales más arraigados ¿Cómo logras romper con esos tabúes, las ataduras, los prejuicios para hablar abiertamente de sexo?

Bueno, como siempre tengo que referir un poco mi experiencia, ¿no? He crecido en una familia que se han formado en los setenta, mi madre tuvo siempre valores de lucha, sus amigas también, pese a que ella fue criada en un hogar tradicional típicamente peruano de colegio católico y de ir a la misa, su madre podría decirle cuando llegaba tarde que era una puta directamente, y no sólo por estar saliendo con un hombre (con mi padre o con quien fuera) sino por andar en la política y hablar con hombres y andar reuniéndose ¿sabes?

¿Cómo logra Gabriela Wiener hablar de sexo sin tabúes?. Fotografiada por Jaime Rodríguez

A lo que voy es que igualmente, aunque mi madre haya sido una mujer así, cuando empezó a verme que escribía sobre sexo me dijo ‘¿porqué no quieres empiezas a escribir en las revistas culturales, poemas. Porqué te gusta lo escabroso?’  y yo le decía: ‘pero mamá ¿qué pasa?’ ella también por mucho que haya tenido o tenga ideas liberadas, en los temas sexuales la libertad se quedaba tal vez en la teoría.

La libertad te cuesta encontrarla, a mí también me ha costado mucho. En cuanto a temas con mi pareja, continuamente son discusiones que tienen que crecer. Damos un paso más donde sobre lo de la libertad, no porque yo lo introduzca a él en ese tema, él también pone de su parte. Las parejas latinoamericanas venimos con toda esa carga milenaria de machismo y esta ahí, y aunque no lo quieras va cargado de culpa, de reproches. Entonces siento que por lo menos en mi sociedad públicamente creo que me va a tocar públicamente expresarlo, aquí en España es un poco más normal y más natural aunque siempre hay alguien que se escandaliza.


¿Tus papás ya leyeron Sexografías?

Mi mamá por ejemplo, ha leído un par de artículos, mi papá no ha querido leer el libro. Mi papá que además es un hombre de izquierdas y Trotsky, no se qué…  pero no necesariamente quiere leer cosas en las que le han dicho que su hija aparece hablando de pollas. Mi padre no leyó el reportaje de swingers cuando salió y ahora tampoco va a leer el libro…  Mi madre directamente cree que yo escribo libros de ficción, y siempre bromeo con este tema porque recuerdo haber hablado con ella cuando salió publicado alguno de los artículos en Etiqueta Negra y que salió en la tele, le dije: ‘me lo he inventado’ como para que no me creara problemas pero ahora me toca enfrentar un poco la cuestión y yo creo que he encontrado un recurso también para que ella lo entienda sobre la exposición de mi intimidad que puede ser interesante y enriquecedora para mí y para la gente que lo lea.


La entrevista que Gabriela Wiener le realizó a Nacho Vidal tiene un final sorprendente. Fotografiada por Juan Lafita

Así como decidiste no compartir con nadie tu experiencia con la ayahuasca (hasta que la escribiste) ¿Sucedió lo mismo con lo que pasó tras la entrevista con Nacho Vidal?

Bueno, la de Nacho Vidal la he reservado para mí porque básicamente la experiencia esta ahí, pero la elipsis es bastante elocuente en el texto, así que hay cosas que uno se guarda para sí mismo.

¿De dónde viene esta autocensura?

En parte viene porque hay cosas que hasta un periodista gonzo debe respetar, cada uno tiene su propia ética. Habían cosas que eran innecesarias revelar y en otros casos porque escribiéndolas tampoco me gustaba como quedaban.  Prefiero lo seco y lo cortante de una descripción de sexo como lo hace Catherine Millet en su libro y en este sentido me pareció que podía poner elementos de humor como en la crónica de swingers, que era más interesante hablar del polvo a de que estaba follando con un hombre cara de galleta y cosas así a simplemente decir ‘me la metió y me lamió, etc.’

Así es Gabriela Wiener una mujer interesante que te permitirá adentrarte en el mundo del sexo desde una perspectiva diferente, amena y humana, con distintos matices de humor que te permitirán ampliar tus horizontes.

Sexografías resulta una gratísima sorpresa

Cuando el libro llegó a mis manos pensé que se trataría de alguien que comparte sus parafilias y que no me interesaría en lo absoluto, he de reconocer que estaba muy equivocada y Sexografías tiene un contenido sumamente enriquecedor, humano y divertido que no dejará indiferente a quien lo tenga en sus manos.

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