¿En qué consiste la fecundación in vitro?

Cuando se empieza una relación sentimental hay muchos sueños escondidos en nuestro subconsciente que se van haciendo realidad según va pasando el tiempo y se afianza la pareja: conocer a la familia, caerles bien, vivir juntos, casarse, tener hijos

La mayoría de las parejas no tienen problemas para cumplir estos pasos, pero es cierto que el último tema, el de tener descendencia, es cada vez más complicado. Apartamos nuestra maternidad hasta que llegue el momento oportuno, pues la prioridad es hacerse un hueco en el mundo laboral, muy cambiante y complicado, tener una estabilidad económica que nos permita ofrecer lo mejor a nuestros hijos. El problema es que las mujeres tenemos un calendario de fertilidad muy definido y cada año que pasa, perdemos oportunidades de ser madres.

Los médicos advierten, de hecho, que a mayor edad en la mujer, mayor es el riesgo de tener complicaciones durante el embarazo y problemas congénitos en el feto. Sin embargo, la ciencia avanza cada día y existen muchas más probabilidades para las mujeres que desean formar familia.

paso a paso

Una de las técnicas que más se utilizan, de la que vamos a hablar hoy, es la fecundación in vitro. Este término proviene del latín y significa “en cristal”, pues se utilizaban recipientes de este material para realizar la fecundación. Hoy en día se llevan a cabo en placas de petri de plástico dentro de los laboratorios, por lo que nos encontramos ante una fecundación externa con diferentes pasos.

El primero consiste en la estimulación ovárica, que se produce el segundo día de la menstruación, mediante la inyección y control, durante 14 días, de hormonas para estimular la producción de ovocitos.

Para la extracción de los mismos, se le inyecta a la mujer una hormona que produce la ovulación, y antes de que se produzca, es decir, antes de 72 horas, se sacan mediante una inyección – guiada por ultrasonidos- que los aspira y que no provoca ningún daño en la mujer pues no requiere ninguna intervención y tiene una duración media de 30 minutos, tras los cuales, después de un reposo, se puede volver a casa.

La tercera fase es la fecundación propiamente dicha, en la que se limpian los óvulos y se juntan con los espermatozoides.  Por defecto, se suelen inyectar dentro del óvulo para evitar problemas.

Es el momento de cultivar embriones, es decir, de que las células se desdoblen. Este proceso va desde los 3 días hasta los 6 en los casos más complejos.

Por último, hay que hacer la transferencia de algunos de los embriones al cuerpo de la mujer mediante una cánula de plástico. Tras esto se recomienda un periodo de reposo en la clínica y una actividad relajada durante los 2 o 3 primeros meses.

ImágenesInvitam

Autor: Elena Ramirez

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1 Comentario

  1. por favor me gustaría tener información acerca del tema, necesito su ayuda en donde podría realizarme una inseminacion in vitro en caracas y que no fuera tan cara, gracias.-

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