¿De vuelta de vacaciones? ¡Di NO al síndrome sexual post-vacacional!

Seguramente te puedes imaginar a qué nos referimos cuando nombramos este típico y temido término. El síndrome sexual post-vacacional lo pueden sufrir cualquier mujer que se encuentre emparejada o que se considere una soltera empedernida. Descubre cómo frenar y acabar con sus efectos.

¡Qué bonita estampa la que ves en nuestra imagen principal! Ahora mismo te estarás queriendo dar cabezazos contra la pared después del magnífico verano que estás pasando y sobre todo, después de las incombustibles vacaciones que te has tirado.

Tres semanas que te han dado para mucho, pero, más que nada, para disfrutar como una niña. Aunque tampoco digamos como una niña, porque demasiado bien no te has portado.

Y es que, si algo te recuerda esta imagen son las innumerables noches de sexo en la playa que has vivido. Apasionadas, entre la arena y más insuperablemente morbosas imposible.

De hecho, no cambiarías ningún momento del verano. Bueno, a excepción de que ya haya terminado y de que a partir de ahora las cosas en el terreno sexual cambien.

Si no estás emparejada no tienes por qué sufrir por ello. Cierto es que durante el verano se liga mucho más que de costumbre. Ya sabes, el calor, las hormonas… Todo juega un importante papel. Pero ello no significa que tengas que dar por finalizada tu temporada sexual.

Sigue actuando con la misma confianza que te tenías este verano para conocer a chicos, para ser insinuadora, para no cortarte un pelo y sobre todo, para ir a por todas.

Si estás emparejada y también te preocupa que, después del sensacional sexo de pareja que habéis tenido, las cosas cambien cuando comience el estrés y la nueva temporada laboral, tampoco debes preocuparte. Toda pareja pasa por etapas, pero no debes darle más importancia de la que merecen.

Y para que te quedes más tranquila, la recomendación que te damos es que nunca te conformes con lo que habéis probado hasta ahora. Busca nuevos juegos, nuevas posturas y nuevas prácticas que os gusten. Solo así conseguiréis salir de la rutina.

Y solo así, también, conseguiréis que después de las vacaciones, el síndrome sexual post-vacacional no llegue a vuestras vidas.

Autor: Katia Toran

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *