Crisis de pareja después del primer hijo: consejos para superarla

¿Puede el nacimiento de un hijo provocar una crisis de pareja? Los nervios de la responsabilidad recién adquirida, desacuerdos en la educación o el shock ante un cambio brusco pueden influir en nuestra relación.

Aunque pensemos en el nacimiento del primer hijo en el punto álgido de nuestra felicidad familiar lo cierto es que la llegada de ese nuevo miembro puede provocar tensiones que acaben repercutiendo en la buena marcha de nuestra relación sentimental. Y es que si normalmente podemos no estar de acuerdo en muchas cosas, la educación de los hijos es uno de los puntos más controvertidos de las relaciones de pareja.

Hay que tener en cuenta también que muchas madres sienten depresión post-parto, debido al desequilibrio hormonal que conlleva dar a luz, lo cual puede llevar a discusiones con su pareja, especialmente si este no se muestra receptivo y comprensivo con su situación. En el caso de los hombres, algunos pueden sentirse desplazados o un personaje secundario en la educación del niño, por lo que tienden a desplazarse a un segundo plano, dejando a la madre todas las decisiones concernientes a la educación del niño.

Otro punto de discordia habitual después del nacimiento del niño es el descenso (o desaparición) del deseo sexual. La madre puede sentirse poco atractiva después del parto, puede tener una descompensación hormonal y el hombre puede pensar que a ella no le apetece (después del parto, etc.) así que ni siquiera lo propone. El sexo pasa a ser un tema tabú entre ambos con las consecuencias negativas que ello conlleva.

¿Qué hacer si hemos llegado a la crisis después de haber tenido el primer hijo?

-Comunicación: como siempre, es esencial. Contaros cómo os sentís, lo que pensáis, vuestros miedos, vuestras ilusiones, todo. Cuanto mejor sea la comunicación, más fácil os será salir de esa crisis.

-Empatía: intenta ponerte en el lugar del otro. Sabemos que es difícil y que sientes que la otra persona no te comprende pero ¿Comprendes tú a tu pareja? Intenta meterte en su piel y puede que tu perspectiva cambie.

-No os agobiéis innecesariamente: tener un hijo es una gran responsabilidad, si, pero también es una alegría. Disfrutad de los buenos momentos y no os pongáis en lo peor, ni seáis pesimistas. Lo que tenga que venir, vendrá y lo superaréis como todo hasta ese momento.

-Los errores son normales: os podéis equivocar, nadie nace sabiendo ser padre ni hijo, es algo que se va haciendo con la vida. No os paséis reprochándoos los errores el uno al otro, porque los dos los cometeréis. Apoyaos.

-Convertiros en un equipo: os queda toda la vida de paternidad conjunta, así que mejor os aliáis y os das apoyo mutuo y sincero en vez de tiraros los trastos a la cabeza. Será más fácil.

-Guardad tiempo para vosotros: aunque penséis que ahora vuestro hijo es vuestra vida, tampoco es así. Reservad alguna noche o alguna tarde para vosotros, para hacer cosas juntos, para cenar, para cuidar el romanticismo. Seguro que algún familiar o algún amigo os echa una mano con el niño ¡Cuidad vuestro amor!

Imagen de «Life aswe Know It»

Autor: Carmen Lopez

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