Conversaciones de una primera cita ¿Qué decir, qué preguntar?

Puede que te consideres una pro de la seducción y que no necesites ningún consejo ni medio, pero a muchas de Nosotras nos vendría bien un empujoncito para saber qué hacer y cómo comportarse en una primera cita.

Y, sobre todo, desde que el terreno de la seducción se ha ampliado hasta edades más maduras. Los 40 son los nuevos 30, así que ya podéis imaginar cuántas mujeres hay en el mercado. Mujeres que, a pan y agua no pueden estar, y necesitan citas para conocer a hombres.

Lo que ocurre es que si ninguna de las dos partes sabe qué hacer en esta primera cita, desentona demasiado. Hasta el punto de ser considerada como un error y hasta el punto de no volver a llamarle. No queremos eso, y como sabemos que la timidez es uno de los adjetivos que describen a los hombres en las primeras citas, vamos a coger el toro por los cuernos Nosotras mismas.

Martes por la tarde. Un día genial para quedar. Apostamos por los días entre semana. Os explicamos por qué: si quedáis en finde, tened por supuesto que habrá mucha gente vayáis al lugar que vayáis. ¿No preferís más intimidad para conoceros mejor? Y aunque penséis que el ambiente de la gente, al menos, distrae la conversación cuando no sabes qué decir, ésta no es la solución.

Apostamos también por quedar en lugares donde la conversación sea el tema central. Eso de ir al cine queda reservado para citas en las que ya os conozcáis más. Pero nunca en la primera. Ir a comer por ejemplo es una buena idea. ¿Por qué? Al estar comiendo, olvidaréis la presión por completo.

Llegáis, os sentáis. Y, ¿quién empieza? La verdad es que la mayoría de veces estamos tan nerviosas que los propios nervios no nos dejan pensar. Lo mejor es intentar verle, sabemos que es difícil, como alguien a quien ya conoces. Lo sabemos, es casi imposible. Pero puedes conseguirlo.

La conversación debe centrarse en temas, como ya sabes, que no sean polémicos o que no os diferencien. Por ejemplo, las vacaciones. ¿Dónde ir, qué hacer? Sus amistades, su trabajo o qué le gusta hacer en su tiempo libre. Interesarse por temas que él conoce con la máxima naturalidad. ¿Tú no tienes ni idea del veganismo? No importa, dile que te cuente más sobre ello. Así la conversación se distraerá hacia algo que él ya conoce y sabréis qué decir y qué contestar.

Intenta, también, que nada quede superficial ni forzado. Acribillarlo a preguntas no es nada saludable. Hazlo como crees que se debe hacer, y que los nervios no te coman y no te impidan hacerlo.

Imagen: H&M.

Autor: Katia Toran

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