Cómo hacer feliz a una mujer

La eterna cuestión de la historia de las relaciones. Ah pero ¿es posible hacernos felices? Sí, por supuesto que lo es.

Lo que ocurre es que, seguramente, no habrás encontrado a esa persona que saque lo mejor de ti y que sea un hombre que solo esté por vosotros. Para quien nada más importa y para quien lo único indispensable eres tú. Muchas mujeres creen que no es, físicamente, posible el enamorarnos y volvernos locas. No solo por culpa de ellos, sino también nuestra.

El problema reside en los prejuicios, que, como ya sabéis, hay que borrarlos siempre que una relación se empiece desde cero. Y, sobre todo, en las crisis, cuando piensas que todo está ya perdido, debes sacar fuerza de dentro. Porque las relaciones no siempre son fáciles y no todo va rodado, tal y como se piensa.

Porque cuando son dos las personas que condicionan algo, no puedes decidir al 100% sobre todo. Aún así, tú puedes hacerle feliz. Y él puede hacerte feliz.

Los pasos para llegar a esa felicidad son muy sencillos. Y solo dependen de vosotros, de cómo coordináis vuestro empeño y cómo os dedicáis todo el tiempo del mundo.

1. Las preocupaciones existen, pero no los problemas. Las mujeres odiamos que algo externo se adentre en la relación, sobre todo, cuando no depende de vosotros.

2. Nunca hay que priorizar. Solo equilibrar. Puede que los dos tengáis agendas muy apretadas, pero si algo odiamos las mujeres es sentirnos las segundas, precisamente porque ellos son  lo primero en nuestras vidas.

3. Somos detallistas y sí, nos encanta que piensen en Nosotras y nos hagan regalos improvisados. Pero nada tiene que ver con lo material. Una salida, una cita, una cena… Cualquier cosa vale cuando la compañía es lo más importante.

4. Escuchar es mucho más importante que el que te escuchen. Empaparte de lo que te dice la otra persona y aprender. Prestar atención a tu chico es tan vital como el que él te lo preste a ti.

5. Y, sobre todo, el apoyo incondicional. Si algo tenemos las mujeres es que, cuando estamos en pareja, sentimos la necesidad de sentirnos en su compañía las 24 horas del día. Si no desvariamos más de la cuenta y esto nos hace entristecernos. Si, para ellos puede que seamos bipolares, pero para Nosotras sigue siendo el empeño de estar con él.

No consiste en llegar a la felicidad perpetua, sino en aprender a vivir con la máxima felicidad posible.

Imagen: Siviglia.

Autor: Katia Toran

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1 Comentario

  1. leerlo es buenisimo

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