Clases de seducción: ¡Confía y vencerás!

¿Cuántas veces nos ha ocurrido que un amigo se ha enamorado de nosotras, mientras que somos incapaces de acaparar una sola mirada de quien de verdad queremos seducir? ¿Por qué nos sorprendemos al ver parejas en las que uno de ellos no es físicamente tan atractivo? Si perteneces al club de las eternamente indecisas y con el autoestima más bien bajo, no dudes y sigue leyendo.

Antes que nada, debemos comprender que el enamorar a alguien cercano no es algo fortuito. Probablemente se deberá a que delante de tales personas nos comportamos tal y como somos, estamos tranquilas y confiadas, y en cambio delante de quien nos gusta nos sentimos nerviosas o incómodas.

Esos momentos de inseguridad son clave en el proceso de seducción, ya que el no actuar de forma natural induce a que nuestra comunicación no verbal, nuestros gestos y actos transmitan a la persona deseada una sensación de insatisfacción con nosotras mismas. Ese mensaje inconsciente (que sería algo como: «No me gusto. Quiero gustar. ¿Me puedes querer tú?») no puede tener peores consecuencias, ya que numerosos estudios defienden cómo el ser humano se siente más atraído por los individuos seguros de sí mismos.

Así que para poder cautivar de verdad, debes saber que las mejores armas de persuasión no pueden limitarse al maquillaje, una prenda sexy o nuestros zapatos favoritos. Es evidente que pueden conseguir que nos sintamos más cómodas, pero no debemos permitir que, sin ellos, no nos creamos capaces de hechizar a quien queramos.

Tenemos que aprender a sentirnos a gusto con nosotras mismas y a sonreír más, ya que así transmitimos al mundo, casi sin darnos cuenta, que nos podemos conseguir todo lo que nos propongamos (hasta de conquistar a quien sea). Cuando seamos capaces de sentirnos sexys sin maquillaje o sin tener que mirarnos constantemente al espejo, estaremos mucho más cerca de que se fijen en nosotras.

A todo esto, también es importante saber leer las emociones de los demás, ya que si esa persona no aparenta atracción hacia nosotras, lo primero es aceptarlo y continuar confiando en nuestras capacidades. ¿La última clave para seducir eficazmente? Conoce tu cuerpo y saca el máximo provecho de él. Acentuar los ojos, las caderas o hasta el cabello puede determinar tu éxito.

Imagen: Instinto Básico 2.

Autor: Carola Mayol

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  1. Jai

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