“Cariño, no me pongas los cuernos ¡Hagámoslo en la cocina!”

Caer en la rutina sexual de pareja, no hablar los problemas
en la cama, el estrés del trabajo y no compartir deseos sexuales disminuyen la
libido sexual y pueden llegar a romper una relación.

¿Tu marido te propone sexo y solo sabes que buscar
excusas para no hacerlo
? Eso puede significar que tienes la líbido sexual por
los suelos
. Seguramente tu marido o novio sea atractivo, pero estás aburrida de
siempre lo mismo, y por eso ya no te apetece tanto hacerlo con él. A
continuación vamos a tratar de darte una serie de consejos para que no caigas
en la rutina sexual con tu pareja
y eches a perder una relación… o
él busque fuera de casa lo que no encuentra dentro
.

Lo más importante en la pareja, como hemos dicho otras
veces
, es la confianza, y eso se manifiesta hablando los problemas. Hay que
tener claro qué es lo que te gusta y buscarlo, por supuesto, dentro de la
pareja. Hay que pensar que en el sexo no hay límites y hay que usar la
creatividad
. Se deben experimentar nuevas formas, y las fantasías sexuales no
deberían quedarse en eso, sino probar, ¿por qué no?

Otro de los factores que influyen en vuestra baja líbido es
la falta de concentración. Es muy malo para la salud mental y de la pareja llevar los problemas laborales a casa. Además, podemos darte un consejo muy importante:
cuando estás con tu marido o novio concéntrate en él, en hacerle disfrutar y
disfrutar tú. Si se te va la cabeza en las preocupaciones de la oficina tu
deseo disminuirá, y tu placer se verá reducido a la mitad.

Repetimos que hablar en la pareja es algo fundamental. La disminución
de la libido también viene acompañada por el resentimiento o rabia guardada
hacia la pareja. Si mejoras la relación de pareja aumentará tu deseo sexual,
además hay un par de ideas que podrías poner en prácticas.

¡Rutinas fuera! No caigas en la misma dinámica en el lugar
donde hacéis el sexo: usa tu creatividad. Hacerlo en el dormitorio ya no tiene
morbo, así que hay que buscar otros lugares. No está mal volver a la
adolescencia y hacerlo en el coche
. ¿La cocina? Por qué no. El salón de tu casa
no está nada mal, o en la entrada de tu casa, puedes correr todo el riesgo que
tú pareja y tú estéis dispuestos a soportar.

Y otra cosa muy importante: se debe dejar de interpretar el
sexo como desvestirse y penetrarse. Hay miles de fórmulas para estimularse poco
a poco. Por ejemplo, como ellos se estimulan fácilmente, antes de tocarle el
pene a tu pareja prueba en otras zonas erógenas
como pezones, espalda, testículos,
ingle… Y repetimos el mismo consejo ¡no quedarse en la cama! ¿No te ha subido
ya un poco la libido?

Autor: R.S. Sanchez

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