Bondage: ¿En qué consiste esta práctica sexual?

El bondaje es una práctica sexual en la que se utilizan ataduras. Consiste en atar a la otra persona total o parcialmente por medio de cuerdas, lazos, corbatas, cintas, o cualquier otra cosa que mantenga inmovilizada físicamente a la otra persona. La persona que se encuentra atada queda a plena disposición de la pareja, al menos en el momento de la práctica.

En esta práctica no se utiliza el dolor como fuente de placer, este se encuentra en la dominación de la otra persona que se encuentra completamente a merced de quién le ha atado. Por lo tanto, para realizar esta práctica es fundamental que exista una gran confianza y un respeto mutuo entre los dos miembros de la pareja.

¿Qué provoca placer en la práctica del bondaje?

  • No poder moverse y dejar que la pareja se ocupe del acto sexual en sí.
  • Entregarse sin reservas al otro y hacer realidad tus fantasías sexuales.
  • Practicar un sexo sin restricciones y sin inhibiciones para ambos.
  • Se deja el control del juego erótico a la otra persona que es quién marca las pautas a seguir.
  • La sensación de dejarse llevar, sentirse de despreocupado abandono erótico, es para muchas personas muy gratificante en el plano sexual.

¿Cómo practicar bondaje?

Atar a un miembro de la pareja: Puedes utilizar un pañuelo o una cuerda, es importante tener a mano tijeras por si habéis hecho nudos fuertes y hay que liberar a la pareja rápidamente. Se pueden agregar productos curiosos como antifaces y arneses, sólo debéis dejar volar vuestra imaginación y dejaros llevar por vuestra pareja.

Elegir un rol: Se pueden utilizar complementos y ropa para estas prácticas como medias, corsés, encaje, lencería y maquillaje de lo más variado. Es importante establecer unos límites si se consideran necesarios, y decidir qué hacer y qué no. El fin del juego es excitar no pasar miedo, ni sentir inseguridad.

Con o sin penetración: Algunas personas lo practican sin llegar a la penetración, el que ejerce el rol del amo, se excita ante el poder que tiene sobre la otra persona, puede hacer todo lo que quiera siempre y cuando esté dentro de los límites acordados.

Es un juego qué puede agregar mucha intensidad y placer a los encuentros sexuales, lo importante es que siempre haya consentimiento por las dos partes, estar atentos a lo que siente el otro, no dejarlo en ningún momento solo y nunca sentir incomodidad ni dolor. ¡Deja de lado tus inhibiciones y disfruta al máximo!

Imágenes: Cmujer, Bekia Pareja, Lelo.

Autor: Virginia Bruno

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *