Ideas para desmontar San Valentín

Al grito de “Celebrarlo o no celebrarlo ¡Ésta es la cuestión” comenzamos uno de los artículos más (o también menos) románticos del año. Y es que, al contrario de todas las parejas del mundo, también somos muchas las que, teniendo o no teniendo un hombro en el que llorar, no somos tan romanticonas como para celebrar un día tan señalado en el calendario del amor. Hoy intentamos destronar el mito: ¿por qué todo el mundo quiere celebrar San Valentín?

El Día de los Enamorados salir a la calle es una aventura. No porque vaya a estar todo distinto, sino por las cosas que te pueden pasar por el camino. Besos, abrazos y noñerías cubren un día en el que es normal sentir que la sensiblería esta a flor de piel. Pero, ¿por qué nos sentimos de esta forma? ¿Quién dicta que San Valentín sea la única ocasión para demostrar amor por nuestra pareja?

Por ello, hoy en Nosotras queremos desmontar la cultura de San Valentín. No como tradición, sino descubrir si sus raíces están justificadas. La historia se ha ido construyendo hasta coronar a este día como el gran día de las parejas… Pero, ¿qué hay de Sant Jordi? O, mejor aún, ¿qué hay de los restantes 364 días del año? El amor hay que demostrarlo sin motivo alguno. El amor se derrocha sea la ocasión que sea. Sin importar un 14 de febrero, como un 26 de marzo.

Nuestra primera idea es la del amor atemporal. Estamos cansadas de que este día en concreto estemos obligadas a hacer un regalo o a planear algo especial para nuestro chico. Sola y exclusivamente por tratarse del día que se trata.

También estamos cansadas de que todo el mundo esté esperando algún regalo. Y al igual que hacerlo es comprometido, si eres la que lo recibes, depende de cuál sea tu caso, lo pasas aún peor… Es decir, ¿qué ocurre con aquellas que no somos lo bastante comprometidas como para recibir un presente de alguien que, aparentemente y oficialmente, debería ser importante en tu vida?

Ellos tienen muchas ganas de enamorarse. Y aprovechan este día en concreto para demostrarlo por todo lo alto. Con ello, ¿intentarán tapar todos los errores del resto de los doce meses? ¿Por qué febrero es el mes del amor? Si se supone que en cualquier pareja sin complicidad constante y amor implacable, no hay muro que sostenga la relación.

Y entonces, si este día está dedicado a las parejas… ¿Qué hacemos el resto de los mortales? ¿Lo tachamos del mapa? Al fin y al cabo, puede que todo sea una estrategia. Puede que se nos quiera hacer creer que es el día más indicado como para encontrar a alguien.

La solución ante San Valentín no es, exclusivamente, ir contra la masa y volverse una antisistema. ¿Qué pretendes, denominarte socia del club anti San Valentín? Es una fecha que está ahí… Y que algún día podrás celebrar, aunque no sea de tu total agrado. Lo que suele pasar es que hay parejas que no creen en este día y se sienten presionadas por la sociedad por tener que regalar.

Cuestionémonos, entonces, cómo hay que actuar un 14 de febrero. Puede que este año ya no estemos a tiempo, pero sí podremos saber qué hacer y dónde escondernos en el 2014. Olvídate de todo. Olvídate del día en el que vives. No te dejes llevar por el consumismo. Y haz lo que te dé la gana. Así, así. ¿Por qué no ponerte a comprar bombones un 15 de febrero? ¿Por qué no regalar rosas un 29 de septiembre?

San Valentín solo nos enseña que el amor no es temporal. El amor es infinito. Y cuando así lo sientes, ¿qué importa el día en que se celebre?

Imagen: Break Up.

 

Autor: Katia Toran

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *