¿Qué es el Síndrome de Asperger?

El Síndrome de Asperger es una condición neurobiológica, un conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista.

Su nombre es en memoria de Hans Asperger, médico austríaco que tuvo un reconocimiento mundial con sus estudios e investigaciones a principios de 1980, dando su nombre al trastorno.

Síntomas del Síndrome de Asperger

Afecta al neurodesarrollo del niño. Su inteligencia es normal e incluso muchas veces superior a la media. Supone una discapacidad para entender el mundo de lo social, dando lugar a comportamientos inadecuados como gritar en situaciones indebidas y tener problemas para relacionarse.

Otra característica es que el paciente manifiesta interés o una preocupación obsesiva por un tema en particular. Realiza rutinas o rituales repetitivos, como la tendencia de hablar de manera monótona y, a veces, su lenguaje corporal es inexistente.

Muestran sensibilidad a los estímulos sensoriales. Por ejemplo, les molesta la luz que ninguna otra persona nota o tal vez se cubren los oídos para evitar sonidos del ambiente.

Torpeza física y ausencia de empatía son otros rasgos característicos de la enfermedad que se suele diagnosticar en la edad escolar.

Se estima que 3 de cada mil niños padecen el trastorno y es más frecuente en varones.

 

 

Causas del síndrome de Asperger

Las causas del Síndrome de Asperger no se conocen con exactitud, pero los expertos coinciden en que es una afección que tiene lugar durante el desarrollo del cerebro.

Según el área que se ve afectada, el niño puede presentar comportamientos similares al de los autistas sin ser exactamente el mismo trastorno.

Existe una dificultad en la conexión neuronal que nos ayuda a procesar la información, tienen un desarrollo distinto al resto y el cerebro crece y se desarrolla de manera alterada.

Tratamientos

  • Puede ser muy diferentes de un niño a otro. Por lo tanto, no existe un único tratamiento.
  • Los padres pueden ayudar a sus hijos. Es importante que se informen, pues existen programas educativos especiales. Lo fundamental es obtener ayuda lo antes posible y encontrar el programa adecuado para el pequeño.
  • Es importante equilibrar las necesidades del niño con los demás integrantes de la familia. También se puede obtener apoyo por parte de grupos en la comunidad o en el hospital local.
  • No hay que sentirse desalentado si al niño le diagnostican este Síndrome, pues existen muchos profesionales que ofrecen un gran apoyo y sirven de guía para el niño y su familia.

Imágenes:

Autor: Virginia Bruno

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