Señales que indican que te pueden estar faltando proteínas

La dieta occidental actual suele estar sobrecargada de hidratos y azúcares y, carente de otros nutrientes: especialmente vitaminas y minerales, pero también puede estarlo de proteínas. Si bien lo más frecuente es lo contrario -exceso de proteínas- ciertos planes alimentarios para adelgazar pueden llevar a un déficit de proteínas, lo cual puede poner en riesgo la salud desde distintos aspectos.

Las proteínas cumplen un rol fundamental, sobre todo, en la construcción y buen estado de músculos, articulaciones, ligamentos, piel, cabello y uñas, conformados en su mayor parte por cadenas de aminoácidos. Pero también otras sustancias esenciales en el organismo como la hemoglobina, la insulina o los mismos anticuerpos son proteínas.

El consumo adecuado de aminoácidos es clave para un correcto aporte de energía, para la reparación de tejidos, la oxigenación del organismo y para el sistema inmunológico en general.

Pues bien, si estás consumiendo menos proteínas de las que necesitas, podrías estar experimentando uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Fatiga: La fatiga excesiva o crónica es una de las señales de alerta: como la deficiencia de proteínas suele estar directamente relacionada con un bajo aporte calórico en la dieta, el cuerpo no dispone de la energía que necesita para sus funciones y dispone a la fatiga.

fatiga

La recomendación general es consumir de 0,7 a 0,8 gramos de proteína por kilo de peso. Por ejemplo, un hombre de 80 kilos debería ingerir 64 gramos de proteína al día. De media, se considera que los hombres deben consumir 55 gramos de proteína por día, y las mujeres, 45.

  • Debilidad en cabello y piel: Otro aviso es la debilidad en el cabello o su caída, y la fragilidad en la piel. Como se dijo, las proteínas participan en el crecimiento y regeneración de ambos. Las personas con deficiencia proteica suelen notar que su cabello crece muy lentamente. Las dietas bajas en proteínas pueden llevar, incluso, a la pérdida del cabello. En el caso de la piel, vale recordar que está formada por tres proteínas: el colágeno, la elastina y la keratina. Niveles bajos de proteínas pueden llevar a un debilitamiento general de la piel y al surgimiento de arrugas.
  • Pérdida de masa muscular: Un signo manifiesto es cuando ya se pierde masa muscular: la insuficiencia proteica afectará la masa muscular e impedirá o dificultará el realizar actividades físicas que antes se podían hacer sin esfuerzo. Estas alteraciones pueden llevar también a calambres. De los aminoácidos que aportan las proteínas, se ha demostrado que la leucina es la que más participa en la preservación de la masa muscular. La leucina se encuentra, principalmente, en alimentos de origen animal, como la carne de res, cerdo, pollo y pescados, así como en huevos y en productos lácteos. Aunque en menor medida, también está presente en la soja, judías, frutos secos y semillas.
  • Enfermar con frecuencia: Como el sistema inmunológico también requiere de proteínas, es posible que también se enferme más seguido, y el cuerpo queda más propenso a infecciones y resfriados. De hecho, los anticuerpos en sí mismos son una estructura proteica.
  • Flatulencia y estreñimiento: La falta de proteínas también se asocia a problemas digestivos como gases y estreñimiento. Para una correcta digestión, los aminoácidos son fundamentales. Las proteínas son accesibles y se encuentran, como se señaló, en alimentos de origen animal y en frijoles, frutos secos, semillas, quinoa y soja, entre otros de origen vegetal.

Imágenes: salud180.com

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