Salad Shake o la moda de triturar las ensaladas

Lo último son las ensaladas. Aunque realmente no es una novedad. Si nos fijamos en la composición del gazpacho y es todo un salad shake o, en castellano, batido de ensalada. Sí, puesto que lleva hortalizas y verduras de temporada: tomate, cebolla, pepino, pimiento y ajo, aderezado con vinagre, sal y aceite – yo os recomiendo un chorrito de limón -. No falta de nada y es un clásico sano de éxito probado, que contiene el licopeno del tomate, las vitaminas A, B y C del pepino  – además de magnesio y potasio – y el calcio, por ejemplo, del pimiento verde. Qué decir de sus aportes hídricos y de fibra.

Otro que no puede faltar en las listas del top ten de veraneo es la vichyssoise o crema fría de puerros. Esta es algo más calórica por los hidratos que aporta la patata, además de que si queremos probarla en todo su sabor debemos hacerla con mantequilla y nata. Luego tenemos la versión light, con agua y aceite, pero ya no sabría decir si debemos llamarla vichyssoise.

En fin, que el triturar las verduras para tomarlas líquidas no es nuevo. Ya lo estamos haciendo en las cocinas tradicionales desde hace décadas. Luego han venido los smoothies, de los que hemos hablado también, que mezclan fruta y verdura, con el objetivo de reunir las propiedades de ambos alimentos en una comida rápida para los días de trabajo, para tomar tras el gimnasio o simplemente para cuidar la línea.

Lo que ahora se viene proponiendo es la ingesta líquida de la verdura. Sí, triturar nuestra ensalada mixta, la de espinacas o algún plato de verduras al gusto. Todo lo que sea tomar productos sanos, poco calóricos, que no nos produzcan digestiones pesadas cuando tenemos que mantenernos activos está bien, pero nos venimos olvidando de dos temas: uno, la importancia del masticar en la alimentación, y dos, el acto social y de comunicación que supone comer, y que también nos aporta un beneficio psicológico, y, por lo tanto, de salud.

Vamos con el primero. Masticar los alimentos forma parte del proceso de la alimentación, que comienza desde el momento en que introducimos el producto en la boca. Al hacerlo se ponen en marcha diferentes procesos orgánicos, que comienzan en la cavidad bucal y abarcan a todo el cuerpo, por el que se distribuye la energía que nos aporta la comida.Tenemos que saber que masticar activa los procesos antibióticos de la boca, protegiéndola de infecciones en dientes y encías. Además, en la salivación comienza ya el trabajo enzimático de descomposición de los nutrientes que estamos ingiriendo. Cuanto más procesados lleguen al sistema digestivo menos trabajo le daremos a sus órganos principales, evitando así problemas como acidez, digestiones pesadas o ardor de estómago.

Masticar bien los alimentos evita las flatulencias y te ayuda a bajar peso. Así pues, mi recomendación es que disfrutes de tu ensalada en el plato y aproveches ese tiempo para charlar, mientras masticas bien. Ese tiempo que destinas a tu alimentación es también tu tiempo. Si lo compartes lo harás más saludable.

Ata Pouramini es director de Quiropractic Valencia y autor del libro “Tú eres tu medicina.Es orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos . Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica  y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 
 

Autor: Ata Pouramini

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