¿Sabías que el bruxismo podría tener causas emocionales?

El bruxismo es un hábito involuntario de muchas personas, que aprietan la mandíbula fuertemente o hacen rechinar los dientes frotándolos o deslizándolos sin ningún objetivo funcional.

Según estudios científicos, este hábito es común en un 12% de la población adulta.

Hacer rechinar los dientes es unas 40 veces más potente que masticar y las causas principales son el estrés, ansiedad y tensión.

No suele traer grandes problemas a la salud, pero provoca fuertes dolores en la región de la mandíbula, cuello y espalda. Además, un gran daño estructural a los dientes que es permanente.

Problemas emocionales y el bruxismo

El bruxismo es un problema en la gestión de las emociones. Pueden aparecer sentimientos de impotencia o incapacidad para defenderse y poder expresar las ideas a través de las palabras.

La persona tiene problemas para tomar decisiones o asimilar situaciones e ideas nuevas. Esta afección tiene como base el movimiento repetitivo e involuntario de la mandíbula, donde las palabras no son terminadas, es una manera de manifestar un conflicto y tener que callarse ante algo que se quiere expresar.

Al no poder expresar lo que siente se produce el movimiento mecánico del gesto, convirtiéndose en algo que queda dentro. Puede estar vinculado a un trauma o a un duelo no realizado.

 

 

¿Cómo enfoca el bruxismo la medicina China?

Los resultados son muy eficaces, porque ellos buscan la raíz del problema para eliminar la causa y no sólo descubrir los síntomas. La medicina china trata el tema de la rigidez emocional, en no confiar en uno mismo y en el proceso de la vida, los pensamientos inflexibles.

También argumentan que es una forma de agresividad y nerviosismo reprimida.

Tratamiento del bruxismo con fitoterapia China

  • Es una buena opción para combatirlo y ayuda a las personas a guiarlos en el camino de los cambios emocionales.
  • Explican como eliminar el exceso de calor o fuego, la persona empieza a encontrarse más tranquila y es capaz de lograr pequeños cambios emocionales, alimenticios y del comportamiento.
  • También beneficia mucho pedir un protector bucal a nuestro dentista de confianza, para evitar daños mayores en los dientes y colocarlo el tiempo que sea necesario.
  • Hacer meditación y relajación ayuda a afrontar los miedos, a ganar confianza en sí mismo y gestionar las situaciones de estrés.

Los tratamientos para este tipo de afección buscan la integración de cuerpo alma y conciencia ya que están íntimamente ligadas, porque somos un ser integrado, y no están destinadas sólo aliviar los síntomas momentáneos, sino a encontrar la raíz del problema y eliminarlo completamente.

Imágenes:

Autor: Virginia Bruno

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *