¿Qué beneficios tiene el deporte en tu organismo?

Practicar deporte de forma regular es una práctica muy beneficiosa para la prevención de enfermedades, además de bajar los niveles de estrés, mejorar la autoestima y beneficiar nuestra salud mental.

Realizar ejercicio proporciona otros muchos beneficios como obtener mayor flexibilidad, mantener un peso saludable, obtener más energía y mejorar el estado de ánimo o la sexualidad.

Beneficios del deporte para nuestro organismo

  • Regula la presión arterial.
  • Mejora el tono y la fuerza muscular.
  • Beneficia nuestra circulación y nuestro sistema cardiovascular.
  • Acelera el metabolismo, por lo que ayuda a mantener el peso ideal.
  • Beneficia tener una vida sexual plena.
  • Mejora la calidad del descanso y ayuda a dormir.
  • Fortalece los huesos, cartílagos, ligamentos y tendones, así como mejora la función del sistema músculo esquelético.
  • Incrementa el bienestar en general.

 

 

Beneficios del deporte sobre el aspecto psicológico

  • Ayuda a disminuir el estrés y aumenta la sensación de bienestar.
  • Incrementa tu creatividad.
  • Mejora tu autoestima y te pone de buen humor, ayudando a eliminar la ira, la frustración o la depresión.
  • Ayuda a controlar los niveles de ansiedad.

Las personas que practican ejercicio regularmente tienen hábitos de vida saludables, además de una alimentación adecuada. Comienzan a sentir los cambios y los grandes beneficios en el organismo, en la manera de pensar y de vivir.

Es una filosofía de vida que te mantiene en una actitud positiva hacia ti mismo y los demás.

El ejercicio te da la capacidad de tener disciplina, constancia, a ser más responsable, tener integridad, perseverancia, autocontrol, y te ayuda en tu vida diaria para cualquier tipo de actividad en la que te desempeñes.

¿Qué tipo de deporte se puede practicar?

Se dividen en aeróbicos y anaeróbicos. ¡Para gustos, colores!

  • Aeróbicos: Son ejercicios que necesitan de la respiración para poder realizarse. Incluyen los que se practican a niveles moderados durante periodos de tiempo extensos, lo que hace mantener una frecuencia cardíaca más elevada. Los más comunes son correr, caminar, bailar o andar en bicicleta. Su práctica habitual brinda resistencia y previene la obesidad. En este tipo de prácticas se necesita oxígeno para quemar hidratos y grasas.
  • Anaeróbicos: Son ejercicios físicos que comprenden actividades breves basadas en la fuerza como levantamiento de pesas, realizar maratones o el ciclismo de fondo. Estos ejercicios son de actividad breve y gran intensidad, mucho esfuerzo en corto tiempo.
  • Estiramientos: sirven para activar la circulación, mantenerse flexibles y evitar lesiones.

Mantener una alimentación equilibrada y practicar ejercicio a diario es la manera perfecta de desarrollar un cuerpo y una mente sanos y equilibrados.

Imágenes: Clínica Baviera, La guía de las Vitaminas.

Autor: Virginia Bruno

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