Apuesta por tu salud y reduce los alimentos ultraprocesados

Lo que comemos es clave a la hora de mantener o no la calidad de salud.

Somos conscientes de que los alimentos procesados no son lo más saludable y que, en la dieta occidental tradicional, se suele abusar de ellos.

Son cómodos, baratos y gustosos pero no hacen ningún bien, por lo que será necesario reducir su ingesta al mínimo posible.

Los alimentos procesados y ultraprocesados suelen estar llenos de azúcares, sal, grasas y otros añadidos como conservantes y colorantes, que no son lo más indicado para una nutrición completa y equilibrada.

Consejos para limitar la ingesta de alimentos procesados

Aprende a reconocerlos

Para evitarlos es clave saber reconocerlos. Se trata de alimentos que han sido procesados, es decir, recibido algún tratamiento que los ha alterado y les ha restado alguna de sus propiedades. Cuanto más procesado sea el alimento, más modificado estará.

 

Aún más, los alimentos ultraprocesados son aquellos cuyos ingredientes no son visibles a simple vista, sino que habrá que recurrir a la etiqueta para conocer su composición. Dentro de este grupo se incluye la bollería industrial, los snacks de patatas, las tabletas de chocolate, sopas, caldos y purés envasados, así como los platos congelados o listos para calentar, los postres lácteos y cereales para el desayuno.

Por lo general, están cargados de conservantes que les proporciona una larga durabilidad.

Además, suelen ser económicos y apetecibles. Lo mejor que se puede hacer para no consumirlos es directamente evitar comprarlos. Si no los tienes a mano, mucho mejor.

Busca alternativas

Habrá entonces que buscar alternativas. Lo casero, hecho por nosotros en casa, siempre será más saludable.

Realiza tus propias preparaciones buscando recetas simples y fáciles de hacer. De hecho, una buena idea es el día que dispongas de tiempo, te hagas varios platillos para la semana y los congeles.

 

Opta por productos locales

Si quieres evitar los alimentos procesados y ultraprocesados quizá sea mejor que elijas el mercado a la hora de ir a comprar tus alimentos. Aquí encontrarás alimentos más frescos y naturales. Lo contrario ocurre en el súper, donde uno encontrará en su gran mayoría alimentos procesados y envasados.

Hazte la vida lo más fácil posible

Por lo general, se recurre a los ultraprocesados porque son más cómodos. Si no tienes tiempo o llegas muy cansado para cocinar por las noches, opta por cenas sencillas que no requieran demasiada preparación. O bien, como dijimos, dedica una tarde a la semana a preparar comida que puedas dejar hecha e ir utilizando durante la semana.

Congela y sácalo cada mañana para llevártelo al trabajo o para cenar esa noche.

 

Lee con atención las etiquetas

Nada mejor que leer las etiquetas para saber cómo y de qué están hechos los alimentos.

Si tiene más de cinco ingredientes y si entre los tres primeros está el azúcar (en cualquiera de sus variantes: jarabe de fructosa, dextrosa, jarabe de palma o de maíz, etc), es un alimento poco saludable.

Si el primero de esos ingredientes no coincide con el que se anuncia en el envase, tampoco es recomendable. Si contiene más de un gramo de sal por cada 100 gramos, mejor que no te lo lleves.

Los etiquetados son complejos y hace falta un rato de lectura para etenderlos. Tómate tu tiempo, busca información, lee, estudia y comprende lo que estás comprando.

Dicen que somos lo que comemos, apuesta por tu salud y siéntete mejor que nunca.

Imágenes: Pinterest

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *