¿Podrías tener 300 orgasmos al día?

Algunas tanto y otras tan poco…Mientras hay mujeres que no encuentran la manera de llegar al orgasmo en sus relaciones sexuales, otras podrían hasta regalarlos. Parece broma, pero hay mujeres a las que les pasa y en realidad lo sufren ¿Qué harías si tuvieses hasta 300 orgasmos al día?

Eso es exactamente lo que se preguntaba Michelle Thompson, una ciudadana inglesa que sufre el síndrome de la excitación sexual persistente. Esta enfermedad hace que más cantidad de sangre de la normal fluya hacia los órganos genitales haciendo que la persona se excite casi constantemente.

El mayor problema de Michelle (además de perder su empleo en una fábrica de galletas ya que el ruido de las máquinas le hacía excitarse) es que no encontraba una pareja que consiguiese satisfacer su voraz apetito sexual. Todos los hombres se cansaban de ella y ninguno se quedaba a su lado más que unos meses.

Pero la historia tiene final feliz, para variar un poco. A la vida de Michelle llegó Andrew, un vecino de su calle, que tiene el aguante suficiente para dar placer a Michelle las veces que lo necesite. “Yo podría hacerlo las 24 horas del día y él también, normalmente cruzo la calle hasta su casa para tener sexo. Y lo hacemos al menos 10 veces al día”, sostiene Michelle, feliz de haber encontrado a alguien con quien compartir su vida y su deseo constante.

Solo un hombre anteriormente había conseguido mantener una relación duradera con Michelle, 5 años. Cuando rompieron el hombre estaba cansadísimo, declara ella. Ahora, Michelle planea mudarse a una casa junto a Andrew y dice estar en el cielo, muy feliz de haber encontrado el amor. Además, ha dejado de buscar una cura para sus orgasmos ya que le basta con Andrew, según señala.

Este síndrome sólo afecta a las mujeres y fue la doctora Sandra Leiblum quien lo documentó por primera vez en 2001. Sin embargo, el tema no suele ser muy frecuente ya que generalmente las mujeres que lo sufren se avergüenzan de ello y lo mantienen en secreto. Por el momento no se conocen las causas concretas del problema, sino que hay algunos datos como que suele darse en mujeres que están viviendo la postmenopausia o que están siguiendo tratamientos hormonales. Asimismo, por el momento no tiene cura, aunque existen algunos tratamientos psicológicos para ayudar a la paciente a mejorar los síntomas.

Autor: Carmen Lopez

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