Objetivo anticrisis ¡Olvídate del estrés!

El trastorno de ansiedad generalizada es más común de lo que parece, pero para muchas personas detectarlo no resulta fácil. Nosotras te ayudamos a develar si en tu día a día padeces de  ansiedad.

Todas hablamos del estrés como si fuera algo cotidiano, pero la realidad es que un episodio aislado de estrés no nos convierte en mujeres estresadas a nivel médico, como tampoco un momento puntual de tensión nos vuelve personas ansiosas. Pero cuando tus actividades del día a día te generan de forma habitual una ansiedad extrema, entonces puede que estés padeciendo el trastorno de ansiedad generalizada.

Sin embargo, muchas piensan que, al ser tan común el estrés en nuestros días, los síntomas de este trastorno son sencillamente habituales, cuando en realidad se trata de una condición que merece la pena ser atendida por un  profesional.

Una de las principales características de las personas ansiosas es la preocupación constante por todo tipo de cosas, incluidas aquellas de fácil resolución. La preocupación no les abandona ni siquiera cuando los problemas que generan este sentimiento han sido resueltos, en ese punto simplemente buscarán otra cosa para preocuparse.

Cualquier problema cotidiano se convierte en algo enorme e imposible de resolver, y es que aumentar la magnitud de los acontecimientos negativos es otra de las características de las personas ansiosas. Además consiguen empatizar de tal manera con las dificultades de quienes les rodean, que las cargan como si fueran propias, logrando que el estado de ansiedad se instale de forma total.

Las quejas constantes, la falta de organización, el decir de forma muy habitual que el día es insuficiente para llevar a cabo todas sus tareas, y el pesimismo ante la mayor parte de las situaciones completan el típico cuadro de una persona ansiosa.

Aunque puede parecer que las personas ansiosas solo se perjudican a si mismas, las realidad es que lidiar con ellas se torna muy difícil para familiares y amigos, que acaban por limitar los encuentros y el contacto para no contagiarse de tanta tensión.

El trastorno de ansiedad generalizada es un problema que puede solucionarse intentando llevar un estilo de vida más calmado, practicando deportes, actividades como el yoga o el pilates, encontrando una afición que nos ayude a desconectar e incluso acudiendo a terapia para encausar nuestro comportamiento y disfrutar de forma más plena del día a día.

Imagen: Cordon Press.

 

 

Autor: Debora De Sa

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