Mujeres que aman demasiado. Tú eres lo más importante

‘Amar demasiado no significa amar a muchas personas con mucha frecuencia ni sentir un cariño muy profundo por una persona sino obsesionarse por alguien, de tal manera que esta obsesión controle las emociones y las conductas ejerciendo una influencia negativa sobre la salud y el bienestar’. Robin Norwood

Amar demasiado no significa que estés muy enamorada sino más bien todo lo contrario. No es que ames demasiado sino mal. Porque amar es crecer juntos, no uno arriba y el otro abajo.

Tú eres una persona en búsqueda del enamoramiento, eso en si mismo no es algo malo. Lo doloroso, para ti, es que no logras alegría sino euforia, que no es amor sino «algo». Una «sensación» que termina. Y que, como con las drogas, después trae el bajón.

Hablamos de una relación adictiva. Una relación es adictiva cuando te daña, perjudica tu salud (toda tu salud) y sin embargo no puedes abandonarla. Si tú eres adicta al amor soportarás increíbles cantidades de sufrimiento en las relaciones que establezcas.

El amor deviene obsesión y es así como quienes te atraen son las personas que resultan inadecuadas para formar, realmente, una pareja. Interpretarás todas las características de «esa» persona como señales de que «el/la elegido/a» está necesitado e intentarás ayudar a la persona de la que terminarás dependiendo (aunque creas que el poder de tu amor lo/a salvará).

Quien ama demasiado sufre. Quien ama demasiado se anula como persona.

Es común que (en este tipo de vínculos) sientas que hay lazos muy fuertes que los unen. La sensación de amor resulta incomparable (es el hombre/la mujer de mi vida); pero el tiempo hace aflorar esas situaciones no resueltas. Esas deudas tan antiguas, contigo misma/o, que hacen que esta relación, también, fracase.

Eres una persona que tiene mucho miedo a la soledad. A estar solo/a contigo y, sobre todo, encontrarte.
Sientes que, aunque no estés bien con tu acompañante, estás mejor que sola. No dije «acompañante» arbitrariamente. El otro cumple una función: la compañía.

Un hombre o una mujer agradables, capaces de amarte, no te atraen por ser aburridos, sosos e insípidos; por posibles especialmente. La persona inaccesible es como una droga: te atrapa. Seguramente vives en una continua ansiedad, con mucho dolor, donde el pan de cada día es el esfuerzo por lograr la atención del hombre, de la mujer que» elegiste». Que crees haber elegido.

Gastas tu energía. Sufres, pero esto no te detiene. Tú crees que: «Estar enamorado es sufrir».

Y luego, además, te esfuerzas para que el otro cambie sin saber que eres tú mismo quien debe hacerlo. Peor aún: sin saber que el verdadero amor también es posible para ti.

Eliges malas relaciones porque no te crees merecedor de amor y defiendes ,a capa y espada, aún a costa tuya, al único/única que crees que te puede amar. Sientes que si no es esa persona nadie más será Por eso te quedas.

¿Qué te ha ocurrido?

Hay un problema de base: te ha faltado amor en tu infancia. Buen amor. El amor te ha fallado y, ahora, soportas cualquier cosa porque sigues esperando «ese» amor que no has tenido y no tendrás. Crees que «ese» amor nunca tenido antes vendrá como premio, como recompensa a tu espera y a tu sacrificio. Pero «ese»amor,el de la infancia, ya no llegará

Has aprendido desde tu infancia a negar tus propios sentimientos…a no verlos…a «parecer» alegre. A»lucir» bien estuvieras como estuvieras.

La raíz de esta obsesión no es el amor sino el miedo. Miedo a estar solo, al abandono. Especialmente si te muestras auténtica. Tal y como eres tú. Con tus deseos ,miedos y necesidades. Tus necesidades, especialmente.

Hablamos también de falta de autoestima…

La elección de pareja no es al azar: el amor se busca copiando historias o patrones familiares.
Repetirás aquella conducta que has aprendido cuando tú te enamores….hasta que tomes conciencia de ello.

Una vez que sepas que esas actitudes fueron aprendidas…tú podrás comenzar a hacer tus propias elecciones.
Descubrirás que tienes derecho al amor y podrás amar y ser amado/a, en particular cuando dejes de esperar el amor de la infancia para recibir el amor de la adultez.

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Autor: Mariana Fiksler

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1 Comentario

  1. Muy buen Libro , creo que estaria bien que lo obligaran en la escuela.
    No es solo para Mujeres, se aplica para cualkier tipo de amor. Suerte!!

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