Mantén la presión arterial en niveles normales

Mantener la presión arterial dentro de los parámetros normales es algo vital para evitar complicaciones de salud, que pueden llegar a ser incluso de riesgo.

Consejos para mantenerla en niveles normales y prevenir así problemas de salud.

Pierde peso

Mantenerte siempre dentro del peso normal es esencial para mantener una buena salud y, también, la presión arterial a raya.

Aparte del peso, es asimismo importante mantenerse atento a la circunferencia de la cintura. Una cintura más gruesa no solo puede ir en contra de la silueta sino también de la salud.

Existe evidencia científica que relaciona la circunferencia de la cintura y el índice de masa corporal con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes. Por ello, es importante mantener ambos registros dentro de valores saludables.

 

Ejercita con frecuencia

El ejercicio regular, de al menos 30 minutos diarios, puede ayudar a reducir la presión arterial.

Para lograr buenos resultados sobre la presión arterial hay que ser constante y hacer de la actividad física un estilo de vida. Las mejores actividades para prevenir la hipertensión son caminar, correr, ir en bicicleta y nadar. 

 

Come de manera saludable

Comer sano es esencial para mantener bien la presión arterial. En este sentido, será esencial reducir el consumo de sodio o sal.

Recuerda que la ingesta regular de frutas, verduras, granos enteros y legumbres es el pilar de toda buena dieta.

Para comer de manera saludable, toma en consideración los siguientes consejos:

  • Lleva un diario de lo que comes: escribe a diario todo lo que comes, para así poder revisar y, llegado el caso, corregir tus hábitos alimenticios. Si prefieres, también puedes buscar una app para el móvil que te facilite llevar este registro.
  • Consume alimentos ricos en potasio: el potasio es un mineral que ayuda a mantener los fluidos en movimiento, así como a los nutrientes ingresar a través de las membranas de las células, lo que les permite realizar actividades metabólicas como la contracción muscular. Además, el potasio trabaja con el sodio para mantener los niveles de líquido en equilibrio en las células del cuerpo. Es decir, minimiza el impacto del sodio sobre la presión sanguínea.
  • Atención con el sodio: si bien la influencia del sodio en la presión sanguínea varía según el caso, incluso una ligera reducción en la cantidad de sodio que se ingiere puede ser útil a la hora de bajar la presión arterial. Mantenerse alejado de la comida procesada y apostar por lo natural, será una buena medida para reducir el consumo de sodio. Recuerda que en personas adultas, de entre 19 y 50 años de edad, el consumo recomendado de sodio se ubica en 1,5 gramos al días (equivalente a a 3,800 mg de sal o ⅔ de cucharadita de té).
  • No ingieras alcohol: el alcohol puede tener efectos positivos y negativos en tu presión arterial. En una cantidad moderada, puede bajar la presión arterial, mientras que si la cantidad aumenta se puede perder este efecto protector. La ingesta recomendada varía según sexo y edad, pero como medida general no se recomienda tomar más de una o dos bebidas al día. El consejo para quienes sufren de hipertensión es, sin embargo, evitar en su totalidad las bebidas alcohólicas.

No fumes

Los cigarrillos son nocivos para la salud en general y, específicamente, sobre la presión arterial. Además de la nicotina, los cigarros contienen alquitrán, entre otras sustancias dañinas, que pueden afectar la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea. La buena noticia es que dejar de fumar suele ser la solución para retornar a los valores normales de presión arterial y a una mejor salud en general.

 

Reduce el estrés

El estrés, sin importar su causa, también actúa negativamente sobre le presión arterial, disparando sus valores. De hecho, muchas veces fumar, beber o comer mal son reacciones frecuentes frente al estrés. Será entonces importante que bajes los niveles de estrés: puedes hacer alguna actividad relajante, ir por una sesión de masajes, viajar o hacer cualquier otra cosa similar que te ayuda a lograrlo.

Finalmente, vale recordar que la presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. A la hora de medir la presión arterial hay dos valores que se tienen en cuenta: la presión sistólica, determinada por el bombeo del corazón, y la presión diastólica, que se mida cuando el corazón está en reposo entre un latido y otro.

En general, la presión sistólica se menciona primero o encima de la diastólica. Valores de 119/79 (o menos) son considerados como normales. A partir de 140/90 o más, se considera hipertensión arterial.

¡Cuídate!

Imágenes: Pinterest

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