Mujer, los roles rígidos no son buenos

Desde que se nos compra la primera muñeca se nos otorga un rol que empezamos a empeñar desde la niñez: el de mamás, señoras que reciben a sus maridos todas las noches en casa, mujeres que reciben la paga para las compras de la casa, medicamentos para los niños, y otras muchas tareas. Y aunque los roles parece que estén cambiando, aún hay muchas mujeres que tienen un alto grado de dependencia de sus parejas. 

Hay varios entornos posibles para acceder al de la dignidad en los que no es necesario atravesar culebrones en los que las mujeres que se quedan solas no pueden hacer nada sin sus hombres y donde el objetivo central es recibir la paga de alimentos. Una mujer podrá aceptar, pasivamente, este destino de “esposa”, esposada a un hombre, una cama, un horario y una cartera o elegir uno de los otros caminos posibles que no alejan del amor por un hombre pero acercan a la dignidad, a la autodeterminación, a la independencia.

mujerPara poder discutir o intercambiar nuestras opiniones con el otro primero tenemos que tener un cierto conocimiento de nosotros mismos, un contacto con nuestros sentimientos y pensamientos que nos permita adentrarnos más en nuestro interior. Pero con esto sólo no basta, también es muy importante la forma en que nos expresamos para que nuestro interlocutor pueda recibir nuestro mensaje. El arte de amar y convivir es una tarea que requiere dedicación y que se va llevando a cabo día a día por parte de ambos, cuando todo el trabajo lo hace uno solo y la otra parte está ausente habría que reflexionar sobre los roles de pareja.

mujerCuando los miembros de la pareja no cortan la dependencia con sus progenitores tienen dificultades para ejercer tanto el rol de esposos como el de padres. Si no les ponen límites ni a sus hijos ni a sus padres están invadidos y esta ausencia de privacidad es muy nociva para la relación. Esto surge como consecuencia de la falta de delimitación del territorio propio de la pareja que como tal debe tener un lugar que va más allá del espacio físico en el cual conviven.

Hay tantos conflictos de pareja como personas en el mundo, lo importante es la voluntad de resolverlos acompañada del amor y los proyectos en común que son factores de unión de mucho peso. Cuando ninguno de éstos existe sería bueno atreverse a tomar caminos separados y emprender la búsqueda de nuevos horizontes teniendo en cuenta que también podemos elegir no cambiar nada y llevar una vida sin riesgos y sin ganancias.

Imágenes: gaceta mexicana, imgkid, telegraph

Autor: Mariana Fiksler

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *