¡Las claves para que las dietas funcionen!

Te explicamos las claves para que las dietas funcionen y las razones por las que cuales muchas veces no funcionan. ¡Haz una dieta inteligente!

¿Cuántas veces has seguido una dieta que no te ha funcionado? Frecuentemente al seguir una dieta cometemos pequeños errores que nos llevan siempre a la misma pregunta ¿de qué me está sirviendo esta dieta? Tanto si tu propósito para hacer dieta es perder peso o llevar una alimentación más sana, hay ciertas cosas que debes saber para no deshacer el camino hecho. Nosotras te desvelamos las claves para que tus dietas funcionen, así como las razones por las cuales no funcionan. ¡Atenta!

Para que funcionen.

  • Toda dieta ha de ser equilibrada y aportarnos los nutrientes básicos. Procura comer alimentos de temporada y que sea sabrosa y variada.
  • Es muy importante que no pases hambre, ya que además de ser perjudicial físicamente afecta a nuestro estado de humor. Como cinco veces al día y si tienes necesidad de picar entre horas procura que sean alimentos que sean básicamente agua.
  • Piensa que es una forma de cuidarte y no la concibas como una dieta. Una buena alimentación no solo mejorará tu salud sino que aumentará tu bienestar y autoestima.
  • Las frutas y las verduras son alimentos esenciales en toda alimentación sana y saludable. Procura consumir un mínimo de cinco piezas al día.
  • La clave es combinar todo esto con ejercicio regular que nos mantiene en forma, nos tonifica y nos aporta multitud de beneficios tanto físicamente como psicológicamente.

#|IMG|1|585×390|La principal clave es combinar una alimentación sana y ejercicio regular. Imagen de sxc|cen|pie#

No funcionan si…

  • Tu dieta es demasiado selectiva y eliminas muchos alimentos que aportan los nutrientes que necesitamos.
  • Pasas hambre porque puede provocar ansiedad y esto puede desencadenar en piacar entre horas, dejar la dieta o mal humor.
  • Es aburrida y monótona. Procura disponer de una buena variedad de platos y diferentes maneras de cocinarlos.
  • Piensas que es un esfuerzo que pronto se acabará. Esto puede llevar al denominado efecto yoyo.
  • Te afecta al humor, la realizas a desgana y te deja con muy poca energía.
  • Te obsesionas con las calorías que comes y además olvidas de quemarlas realizando ejercicio regularmente.

Autor: Eva Marco

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