Las barritas sustitutivas. ¿Qué son? ¿Cómo funcionan?

Sirven para conseguir la sensación de saciedad. Se toman condos vasos de agua, masticando lentamente pero tiene sus pros y sus contras. Te los contamos todos.

Si quieres probarlas ten en cuenta que debes sustituir sólo una comida al día y es aconsejable que en la otra consumas productos sanos y frescos. Su uso no debe ser prolongado. El periodo aconsejado es de 3 o 4 semanas y no es una «dieta» si no un pequeño apoyo que debe coordinarse con una dieta sana y variada, ejercicio y hábitos alimentarios buenos.

Aportan entre 300 y 400 calorías por barra por lo que el organismo se ve obligado a echar mano de las grasa acumuladas para suplir la carencia de ingesta de nueva energía.

Sus ventajas son evidentes, por su tamaño son ideales para comer fuera de casa, son cómodas, rápidas y económicas.

Sus sabores son normalmente dulces, por eso además de llenar el estómago sacia el deseo de dulce. Los sabores son muy variados: chocolate, fresa, nata, chocolate blanco,…Siempre hay alguno que te gustará.

Es especialmente útil tras comilonas. Ayuda a compensar excesos y acabar con el estómago lleno.

Son sanas. Las han diseñado para tener los nutrientes necesarios para que a pesar de ser un snack aporte lo necesario para ser una comida de verdad. Son mejores que algunas dietas hipocalóricas que son deficitarias en vitaminas y minerales.

Úsalas para sustituir la cena. Es la comida que más cuesta quemar ya que después de ella se pasa a un periodo de inactividad.

Pero recuerda:

  • Nunca las uses con mucha asiduidad.
  • No sustituyas todas las comidas por ellas. Son sustitutivas, no complementarias, en ese caso buscas barritas dietéticas, snacks para picar con pocas calorías que no sustituyen las comidas.

Autor: Ana Belen Pacheco redactora freelance

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