La manzana y sus bondades ¡A pecar!

Si Adán la probó por influencia de Eva o no, eso ya poco importa, lo cierto es que más allá de ser un símbolo de la tentación este fruto es también una gran opción para nuestra dieta diaria.

Las hay para todos los gustos: rojas para las más dulces, amarillas para quienes adoran el equilibrio y verde para las que gustan vivir una experiencia cítrica y diferente. Pero sin importar cuál prefieras, la manzana es una de las frutas más prácticas que puedas encontrar y es que no importa donde estés, con abrir tu cartera y sacarla ya tienes tu aperitivo listo.

A pesar de su sabor dulzón la manzana tiene pocas calorías, lo que la convierte en una buena compañera si estás a dieta. Al morderla limpiamos nuestros dientes y mantenemos nuestras encías saludables, así contribuimos a tener una sonrisa hermosa solo pro el hecho de comerla.

Su contenido de pectina, un tipo de fibra soluble, ayuda a controlar los niveles de colesterol en la sangre, favorece la eliminación de los metales que absorbemos diariamente, nos hace sentir satisfechas por un buen tiempo, combatiendo eficazmente el hambre y contribuye a regular el tránsito intestinal.

Por si fuera poco su contenido de taninos que le da ese sabor y sensación un poco áspera, ayuda a que la mucosa intestinal se desinflame, lo que le ha otorgado su fama de ser una gran aliada para curar problemas estomacales. Además es recomendada en pacientes con gota debido a que alivia sus síntomas.

No necesitas de más razones, cómete el pecado original cada día y disfruta de una buena manzana, todo tu cuerpo te lo agradecerá.

Autor: Debora De Sa

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