La drunkorexia: El trastorno alimenticio más peligroso

La drunkorexia es una patología detectada en los últimos años y que afecta en mayor medida a mujeres jóvenes y adolescentes. Consiste en no comer o en comer lo mínimo para compensar las calorías que aporta el alcohol. Para poderlo entender de una forma sencilla: no ingerir alimentos para tomar bebidas alcohólicas.

La ebriorexia, como se denomina en castellano, no es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más frecuentes o de los que más se escucha hablar en medios de comunicación y consultas médicas, pero sí uno de los más graves, puesto que combina bulimia, anorexia y alcoholismo.

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Si no se controla y trata a tiempo y por parte de un equipo interdisciplinar integrado por psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y expertos en aparato digestivo, entre otros, el paciente puede llegar a morir. El motivo es muy sencillo: el alcohol aporta calorías, pero no nutrientes. Se puede perder la vida por desnutrición. También, por supuesto, por daño hepático o por un coma etílico, entre otras causas.

El motivo por el que los jóvenes son los más afectados por esta enfermedad es su vulnerabilidad emocional. En la etapa adolescente, sobre todo, se encuentran en pleno desarrollo, además de tratarse de un periodo en el que el efecto espejo, esto es ‘el imitar’ lo que otros hacen, es una conducta recurrente. Cuanto menos construida esté la personalidad de la persona, más propensa es a dejarse llevar en situaciones negativas.

El consumo de alcohol frecuente y descontrolado es una de ellas. Si a esto se suma la importancia que a la imagen se le viene dando en la sociedad, la mujer joven se sitúa claramente en la zona de peligro de posibles víctimas de la drunkorexia.

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Cómo detectarla en personas de nuestro entorno

Nuestra amiga, por ejemplo, nunca come delante nuestro. Siente vergüenza de que la vean en este situación. En cambio, bebe copas hasta que nos marchamos a casa.

Otro tipo de personas se atracan, se atiborran de comida y luego la vomitan. Les gusta comer, pero no engordar. Vomitan y luego toman alcohol. Piensan que de esta manera no van a engordar, compensando la pérdida con la ganancia.

Los pacientes de drunkorexia tiene mal aspecto. Su rostro está hinchado y su piel no brilla. También pierden el pelo y los dientes por la falta de nutrientes esenciales en el organismo.

Y, sobre todo, son personas que se van aislando. Las vamos perdiendo. Antes de que ocurra es necesario pedir ayuda, con o sin su consentimiento, puesto que ellos no son o quieren ser conscientes de su problema.

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Ata Pouramini es autor del libro “Tú eres tu medicina” y “El gato persa que quería comer caviar”. Es orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos . Tiene en Valencia una de las consultas más importantes del mundo. Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica  y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 

Imágenes: Pinterest

Autor: Ata Pouramini

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1 Comentario

  1. Un artículo super completo.

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