Hipertensión: ¿Cuáles son los síntomas?

La hipertensión es un problema de salud muy frecuente que, sobre todo en el etapa inicial, pasa desapercibido.

Por ello, y para poder actuar a tiempo y evitar riesgos mayores, hablamos sobre cuáles son los factores de riesgo y los síntomas de la hipertensión.

La hipertensión es la presión arterial en un nivel por encima del normal, o dicho de otro modo, cuando la sangre circula con una fuerza mayor a la esperable y a la considerada saludable.

Este aumento de presión ejerce estrés en vasos sanguíneos, corazón y arterias, pudiendo provocar problemas cardíacos o daños en otros órganos vitales como el cerebro y riñones.

Si bien la presión arterial varía en todo momento, se habla de hipertensión cuando la presión arterial elevada se vuelve constante y un problema crónico.

Cuando se diagnostica hipertensión, habrá que realizar entonces cambios significativos en la dieta y en el estilo de vida. También es probable que, tras la evaluación del profesional, se recete algún fármaco hipotensor.

 

 

Si bien la hipertensión puede ser multifactorial y se desarrolla con el paso del tiempo, hay ciertos factores que pueden incidir en su aparición como el abuso de bebidas alcohólicas y de cafeína, el consumo de ciertos medicamentos o incluso pastillas anticonceptivas, el exceso de sodio en la dieta, el tabaquismo o el estrés crónico, entre otros.

También puede haber una predisposición genética u otra enfermedad o condición subyacente como enfermedad renal, problemas en la tiroides, tumores o embarazo. La edad es otro factor de riesgo, ya que a medida que la edad avanza, también avanza el riesgo de sufrir hipertensión. Así como el peso, el sobrepeso u obesidad también son factores que pueden llevar a a sufrir de hipertensión.

¿Cuáles son las señales de alerta?

Ante cualquiera de estos síntomas, concurre de inmediato al médico:

  • Presencia de sangre en la orina
  • Visión borrosa
  • Zumbido en los oídos
  • Mareos y confusión general
  • Falta de aliento
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Sangrado nasal
  • Dolor en el pecho o latido cardíaco irregular.

Lo cierto es que habrá que seguir de cerca siempre la presión arterial y evitar la hipertensión, ya que, con el tiempo, este trastorno puede llevar a otros problemas mayores como pueden ser un aneurisma, un ACV, daño arterial, enfermedades del corazón o renales.

Acude a tu médico de confianza y ¡Cuídate!

Imágenes: Pinterest

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