Gastroenteritis: recomendaciones dietéticas

La gastroenteritis es una infección del sistema digestivo ocasionada, las más de las veces, por alguna bacteria o agente patógeno proveniente del consumo de algún alimento en mal estado. Este cuadro provoca una inflamación de las mucosas gástrica e intestinal y tiene en la diarrea su síntoma más importante, la que puede venir acompañada de pérdida del apetito, náuseas o vómitos, entre otros malestares relacionados.

La clave para tratar una gastroenteritis está en hacer reposo, ayuno y en beber abundante líquido. Sin embargo, en casos más graves, puede requerir de consulta y tratamiento médico. Una dieta adecuada, astringente y libre de fibra, así como una buena hidratación serán esenciales para hacer frente a una gastroenteritis.

Os contaremos a continuación cuáles son los consejos a tener en cuenta para superar una gastroenteritis y cuáles son los alimentos más recomendados en estos casos. Lo primero será que hagáis reposo y que llevéis una dieta estrictamente líquida durante las primeras 24 horas del episodio, de este modo, se estará ayudando al organismo a expulsar los gérmenes del cuerpo, al tiempo que se prevendrá la deshidratación.

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Se aconseja beber agua con limón, el prepararse infusiones digestivas o relajantes (la manzanilla, tilo y/o melisa son algunas de las más efectivas), y zumos de frutas sin pulpa o, en casos de gran pérdida de líquidos, bebidas isotónicas comerciales pueden ser también incorporadas en estas primeras horas.

Cuando los vómitos y la diarrea vayan cesando, podréis incorporar ya leches fermentadas desnatadas con bifidobacterias. Es muy probable que tras el primer día las molestias digestivas se vayan pero continúe la inapetencia: no debéis forzar nada, sino darle al cuerpo el tiempo que necesite para ir recuperándose.

En general, tras dos o tres días se retorna a la normalidad. Mientras, lo más aconsejado, es que llevéis gradualmente una dieta astringente y sin fibra, con el fin de que la función intestinal se vaya normalizando. Ya una vez vayáis recobrando la salud, podréis ir incorporando gradualmente alimentos secos, arroz, patatas y zanahorias cocidas, pechuga de pollo o jamón, así como pescados blancos a la plancha y pequeñas porciones de fruta fresca madura, como plátano o pera.

Finalmente, otra recomendación: consumid alimentos ricos en pectina, ya que es una fibra soluble con efecto astringente. En este sentido, la manzana rallada y oxidada, la pera cocida, el membrillo o el plátano bien maduro son de las opciones más recomendadas.  Tanto el membrillo como la manzana también aportarán taninos, compuestos naturales que tienen propiedades antiinflamatorias y astringentes.

Imágenes: universonatural

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