¿Embarazada en verano? Evita las estrías y las varices

El verano es una estación fantástica: el sol, la playa, las vacaciones… todo acompaña para dejarse llevar, descansar y cuidarse. Unos cuidados que deben aumentar si estás embarazada.

El pelo, las uñas y la piel respladecen cuando estás embarazada. Las causas son los complementos vitamínicos que receta el ginecólogo y la alteración hormonal propia de la gestación. Sin embargo, y debido al aumento de peso, la piel del abdomen se estira y la circulación de las piernas se resiente.

Para impedir la aparición de estrías es fundamental hidratar al máximo la piel. Las estrías son una especie de cicatrices que pueden quedar en la epidermis cuando se estira o contrae en un corto periodo de tiempo. Impedir su aparición es posible hidratando la zona dos veces al día con una crema untuosa mediante un masaje circular. Y no olvides que también tienes que hidratar a conciencia el resto de tu cuerpo y el rostro para evitar la pérdida de firmeza y la aparición de arrugas.

Pasear por la orilla mejora la circulación

Activa la circulación de tus piernas

El calor tiene un efecto vasodilatador sobre las venas que provoca molestias como pesadez, cansancio, calambres, hormigueo y varices. Los Dres. Carlos Lisbona y Xavier Puncernau de la Unidad de Cirugía Láser de Varices del Centro Médico Teknon de Barcelona (www.laservarices.com) te aconsejan como mejorar la circulación de retorno de las piernas.

Gel frío Vitiven
  • No expongas las piernas al sol durante mucho tiempo y evita que les dé el sol directamente.
  • En la ducha alterna los chorros de agua fría con los de agua tibia siempre en sentido ascendente.
  • Masajea las piernas varios minutos al día con un gel frío que puedes guardar en la nevera para que se mantenga frío.
  • Evita la retención de líquidos renunciando a las comidas pesadas y siguiendo una dieta rica en fibras y verduras, a la vez que pobre en sal, fritos y picantes.
Hidratante corporal Venus

Costumbres que ayudan

  • Cuando camines apoya toda la planta del pie, desde el talón hasta la punta. Al hacerlo estarás movilizando la totalidad de la musculatura.
  • Da paseos cortos cada cierto tiempo, levántate para estirar las piernas y cambia de postura si estás mucho rato sentada o de pie.
  • Procura descansar elevando las piernas. Aprovecha cuando estés tumbada en la cama para realizar ejercicios con las piernas alzadas, como si pedalearas en una bicicleta imaginaria.
Tratamiento corporal Sensai de Kanebo

Autor: Nuria Fontova

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