¿El cambio de hora afecta en nuestra salud?

El cambio de hora se realiza para ahorrar energía, aunque numerosos estudios señalan que trae consecuencias para la salud.

 

En la madrugada del último domingo de octubre en gran parte de países del hemisferio norte, se realiza el paso del horario de verano al de invierno. Se atrasa una hora.

Es una costumbre de los países europeos desde 1974, con el objetivo de aprovechar la luz solar y ahorrar el consumo eléctrico.

 

Es un cambio beneficioso porque se produce un ahorro de energía que ronda los 300 millones de euros, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía.

Los expertos explican que el horario de verano es peor porque al perder una hora de sueño empeoran las cefaleas y migrañas.

Dicen: “cuando se adelanta el reloj una hora (en primavera) es más común sufrir una especie de jet lag.

Durante esa época pueden agravarse patologías que empeoran al dormir poco o mal, como pueden ser las cefaleas y las migrañas”. 

¿Qué cambios ocurren en nuestro organismo con el cambio de hora?

Sientes más cansancio

El cuerpo se activa con la luz.

El efecto de levantarse cuando todavía está oscuro produce una mayor sensación de cansancio durante todo el día, teniendo la sensación de que no podemos llegar a cumplir todas nuestras tareas.

 

El ritmo biológico se ve alterado

El reloj interno con el que funciona nuestro cuerpo es básico para mantenernos en salud.

Está comprobado qué al desregularlo, nos afecta generando problemas de estómago, envejecimiento de la piel, algunos de los efectos comprobados.

 

Cambios en el estado de ánimo

Está relacionado con la presencia de luz solar.

Por eso ocurren mayormente en otoño y en invierno, los días más cortos pueden provocar síntomas de tristeza, depresión, irritabilidad, y ansiedad.

A mayor cantidad de luz, mayores niveles de serotonina y mejor estado de ánimo.

Al cambiar el horario, anochece antes y nuestro ánimo se ve afectado negativamente.

 

 

 

Qué hacer para adaptarse mejor

  • El ejercicio físico ayuda a estabilizar los niveles de serotonina.
  • Aunque nuestro reloj se modifique, lo mejor es acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora para descansar mejor.
  • Aliméntate de forma ligera y evita consumir alcohol.
  • Busca la luz solar, es importante que aproveches la luz del sol dando un paseo a mediodía.
  • Estos consejos te ayudarán a que realices una transición más tranquila hacia el nuevo horario.

 

Imágenes: Pixabay, El confidencial

Autor: Virginia Bruno

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