Dormir mejor en verano: ¿es posible?

 

¿Es posible dormir sin sentir calor en verano?

 

Con las altas temperaturas es difícil conciliar el sueño. Muchas personas tienen dificultades para dormir a raíz del aumento de las horas de luz solar y las temperaturas elevadas.

Estudios realizados confirman que la temperatura ideal tiene que estar entre los 18 y los 22 grados, al aumentar esas temperaturas la eficacia en el descanso disminuye, provocando despertares y una duración de los ciclos de sueño más corta.

 

El sueño está relacionado con la secreción de melatonina, sustancia que libera el cerebro en condiciones de oscuridad. En verano hay más horas de luz y la melatonina que producimos comienza a segregarse más tarde, lo que dificulta la conciliación del sueño y provoca un incremento del insomnio.

 

Consejos para dormir mejor durante el verano

Mantener fresco el dormitorio

Si tienes aire acondicionado lo ideal es encenderlo un rato antes de irse a la cama para mantener la habitación fresca cuando vayas a ponerte a dormir.

Si no tienes aire acondicionado y dispones de ventilador, puedes llenar un recipiente de hielo y ponerlo delante. Con el ventilador en marcha el vapor helado alcanza tu cuerpo.

 

Cena algo ligero

Las comidas copiosas obligan al organismo a generar energía, lo cual deriva en calor. También antes de ir a dormir evita el alcohol en la medida de lo posible, ya que al tomarlo por la noche produce insomnio.

 

 

 

Opta por sábanas de algodón

Las sábanas de algodón permiten a la piel respirar mejor. Son ideales para promover la ventilación y el flujo de aire en la habitación.

 

Deja las luces y los electrodomésticos apagados

Aprovecha las horas de luz natural lo máximo posible, mantén los cuartos frescos utilizando una iluminación mínima. Los aparatos electrónicos generan calor, por ese motivo es buena idea mantenerlos alejados de tu cama.

 

Hidratarse correctamente

Es importante mantenernos bien hidratados, beber suficientes líquidos, evitar productos azucarados,cafeína o alcohol, ya que producen deshidratación.

 

 

 

Toma una ducha tibia

No se recomienda la ducha con agua caliente ya que aumentará la humedad y no va a disminuir la temperatura corporal.

Va a provocar vasodilatación, lo que va a empeorar la sensación de piernas cansadas especialmente en personas con problemas de circulación.

 

Toallas frías

Podemos mojar en agua fría toallas y utilizarlas como compresas, para que nos ayuden a disminuir la sensación térmica en algunas partes del cuerpo. Puedes colocar las compresas frías en las muñecas, cuello, codos, entrepierna, talones, y detrás de las rodillas (son las zonas donde se concentra el calor).

 

Trata de buscar la zona más fresca de la casa y procura dormir en la planta baja, ya que el aire caliente tiende a subir. Por lo que las plantas superiores tienen temperatura más elevada.

 

 

 

 

 

Imágenes: Pixabay, Pinterest, Instagram, okchicas.com 

Autor: Virginia Bruno

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