¿Debo cambiar la alimentación a partir de los 40?

Cumplir años es una suerte y una oportunidad para seguir creciendo y experimentando momentos inolvidables.

Sin embargo, la edad trae consigo ciertos cambios inevitables. El metabolismo se vuelve más lento, se producen cambios hormonales y la dieta que seguíamos cuando teníamos 20 años quizá ya no nos funcione. El organismo necesita recibir otros nutrientes para garantizar su bienestar, lo que ayudará a mantener un peso adecuado y una correcta salud en general.

 

Alimentación y hábitos saludables

  • Incrementar el consumo de frutas y verduras frescas: Gran fuente de fibra que aportan una gran cantidad de vitamina C. Las frutas y verduras frescas tienen alto poder antioxidante, capaz de retardar el envejecimiento celular.
  • Incorpora alimentos con Omega 3: Benefician nuestro sistema cardiovascular, reduce la obesidad y ayuda a mantener los niveles normales de colesterol en sangre. Lo encuentras en alimentos como pescado, mariscos, aceites vegetales, frutos secos o semillas.
  • Incluir de 2 a 3 productos lácteos al día: La leche y derivados bajos en grasa contienen calcio y minerales que refuerzan los huesos y ayuda a prevenir la osteoporosis, así como también los dolores asociados a la menopausia.
  • Incorporar complementos de vitamina B: Consumir fuentes de piridoxina en carnes, aves, pescado, aguacates, plátanos o oleaginosas.
  • Reducir o anular el consumo de sal: Con la edad, aumenta el riesgo de sufrir hipertensión, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Es aconsejable usar un sustituto como salsa de soja, mostaza, pimienta negra, ajo asado o sal marina.
  • Practicar actividad física: Es muy recomendable para ayudar a acelerar el metabolismo, ya que el sedentarismo favorece al aumento de peso.
  • Hidratarse correctamente: Es importante tomar aproximadamente 2 litros diarios para el buen funcionamiento del organismo. Además, facilita el tracto digestivo y ayuda a su buen funcionamiento.

A partir de los 40 años el organismo empieza a experimentar ciertos cambios inevitables pero que no suponen el fin del mundo si sabes tratarlos adecuadamente.

Por lo tanto, además de una dieta equilibrada es importante mantener hábitos saludables de vida como la práctica de ejercicio físico, así como alguna técnica para mantener a raya el nivel de estrés como yoga, reiki o meditación.

Cuidarse en todos los sentidos, ¡eso es quererse a uno mismo!

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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