Curvas al poder ¡Aprende a quererlas!

Tener curvas no tiene por qué ser negativo. Pero sí puede originar problemas a las mujeres que se obsesionan con ellas ante una sociedad en la que cada vez se prima más el culto al cuerpo, la delgadez y la ausencia de las curvas femeninas lo que puede llevar a que muchas personas puedan caer en trastornos con la alimentación que, aunque pueda parecer que sólo afectan a las jóvenes, también se registran estas situaciones en las mujeres adultas.

Para poder evitar llegar a esa situación es muy importante aprender a quererse a sí misma y a las propias curvas y a evitar obsesiones. Fundamental es cambiar la mente y adoptar pensamientos positivos, así como recuperar la autoestima, un proceso en el que puede ser de interés ponerse en manos de profesionales si no se puede conseguir por uno mismo, ya que es una de las claves para empezar a quererse.

Otro factor fundamental es vivir la vida y ser más feliz, quitándose preocupaciones y obsesiones sobre la comida, el cuerpo…, una iniciativa que es de gran ayuda para aumentar la autoestima y que se puede potenciar con actividades que contribuyan a sentirse mejor o hobbies u aficiones que interesen a cada uno como el baile. Puede ser de ayuda regalarse automasajes o tratamientos que contribuyan al bienestar corporal y mental, optando por aquellos que sean relajantes.

Clave es también saber gestionar las emociones para que no repercutan estados de desánimo o de ansiedad en el organismo a través de comer más y siguiendo malos hábitos que agravan el problema.

Y una de las obsesiones que hay que evitar a toda cosa es la de la comida y la alimentación. Es importante concienciarse de que hay que seguir una dieta equilibrada, pensando en todas sus ventajas y beneficios para el organismo y sobre el bienestar de la mente también para evitar caer en hábitos perjudiciales, dietas estrictas, síndromes del atracón… que sólo hacen daño.

Además, hay que tener en cuenta que unas buenas pautas alimentarias siempre tienen su efecto y que hay que ser constantes con ellas por las ventajas que conlleva para el organismo.

Por supuesto, en el caso de personas que han hecho dietas, es muy importante perder el miedo a engordar para no obsesionarse con la figura y con la alimentación. En este supuesto es fundamental esa mentalización de que las adecuadas pautas alimenticias son clave para el bienestar y que deben seguirse de forma habitual.

Y si hay problemas de sobrepeso o cualquier otra enfermedad que aconseje bajar de peso y tener menos curvas o bien se quiere mejorar el aspecto, siempre hay que ponerse en manos de médicos. Pero hay que mentalizarse de que es una carrera de fondo y que los efectos rápidos e inmediatos no son buenos para el cuerpo. Todo lo contrario, son totalmente perjudiciales y no perduran en el tiempo.

No obstante, no hay que olvidar que el cuerpo necesita un determinado nivel de grasa, ya que el tejido graso produce funciones metabólicas importantes para la salud, aparte de tener una gran cantidad de células madre.

El ejercicio también ayuda a sentirse mejor tanto mental como corporalmente, ya que además de levantar el ánimo permite mejorar las curvas y sus resultados que se van consiguiendo son visibles. Además de poder hacer algunos ejercicios, es bueno moverse ante cualquier oportunidad como subir o bajar escaleras en lugar de coger el ascensor.

Y a la hora de vestir, fuera las prendas anchas y tallas más grandes porque lejos de hacer la silueta más esbelta contribuyen en realidad a que parezca que se tienen más kilos de más de los que realmente se pesa.

Autor: Eva Sereno

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