Consejos para prevenir contracturas musculares

Las contracturas musculares suelen ser el resultado de exceso de tensión, malas posiciones y el estrés del día a día.

Se presentan, sobre todo, en la zona de cuello, hombros y espalda. Veamos a continuación una serie de consejos para prevenir las molestas contracturas musculares.

Primero veamos un poco mejor de qué tratan las contracturas musculares. Éstas se producen por una serie de contracciones continuadas del músculo o de una parte de él. Se manifiestan con dolor muscular, de mayor o menor intensidad, que, en ocasiones, puede limitar las actividades cotidianas. Las contracturas son consecuencia de la tensión, estrés y de actividades intensas o inapropiadas.

El dolor se produce porque la sangre no puede circular con normalidad en la zona, lo que ocasiona una acumulación de metabolitos provocando dolor e inflamación. Las contracturas también pueden aparecer cuando hay excesiva fatiga en las fibras musculares que no logran una correcta relajación tras una sesión de ejercicio.

Pues bien, veamos entonces qué se puede hacer para tratar de prevenir las contracturas musculares o tratar de bajar su incidencia:

Realiza ejercicios de estiramiento

Son clave para tratar de evitar las contracturas musculares. No será cuestión de llevar los músculos al límite, sino de estirarlos y darles lugar a una mejor relajación.

 

 

Realiza ejercicios con regularidad

Una vida más activa y menos sedentaria también puede ayudar: solo asegúrate de comenzar ligero e ir luego, progresivamente, incrementando la intensidad de la actividad. Si te apetece comenzar caminando, puedes iniciar con tramos cortos, para después ir aumentando en tiempo e intensidad.

Aplica calor sobre la zona afectada

El calor ayuda a relajar los músculos, por lo que es una buena medida a tener en cuenta cuando de contracturas musculares se trata. Si cuentas con un cojín o almohadilla eléctrica, muy bien, pero en caso de no tener puedes recurrir a compresas calientes. Si el dolor continúa, puedes probar con intercalar el calor con compresas frías.

Practica Yoga

La respiración profunda y consciente, y la calidad de movimientos que propone esta disciplina son muy beneficiosos para combatir las contracturas musculares. Además, ayudan a reducir el estrés y la tensión propias del día a día. La practica del Yoga relaja el cuerpo, los músculos y mejora, sobre todo, la zona de espalda y cervicales.

Mantén una postura adecuada

El mantener una postura adecuada y alineada, tanto cuando se está de pie o caminando, o bien ya sentado, es primordial. También deberás vigilar una buena postura al levantar un peso, al agacharse o al hacer cualquier otro movimiento que pueda implicar un esfuerzo relativo. Recuerda, si tienes que estar mucho tiempo en una misma posición, descansa cada hora, levantándote y moviéndote al menos por un par de minutos.

 

Calienta los músculos antes del ejercicio

Si realizas ejercicio con frecuencia, no olvides nunca hacer un calentamiento adecuado previo para preparar los músculos y así evitar contracturas y lesiones. Estirar los músculos antes y después del ejercicio es clave para prevenir daño y/o dolor en los músculos.

Practica métodos de relajación

Practicar ejercicios de relajación es de gran beneficio para todos los músculos del cuerpo y, en especial, para los de la espalda. Puedes escoger el o los métodos que más te atraigan: desde aromaterapia y música suave, con meditación y/o ejercicios de mindfulness, por ejemplo.

Sigue un estilo de vida saludable

Una buena alimentación, la actividad física, métodos para reducir el estrés y ansiedad, son solo algunas de las premisas para mantener una vida sana. Esto será crucial para evitar sufrir tantas contracturas musculares.

 

Imágenes: Pinterest

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